Opinión

El perro de la mansión


Por Jorge Azócar
Desde Buenos Aires


La primera vez que supe de este partido político fue cuando estaba viviendo mi último año de enseñanza básica. El portero de mi colegio estatal era todo un personaje, le gustaba el tango, fanático de Gardel, de San Lorenzo de Almagro y peronista, como él mismo se autoproclamaba. “¿Qué es el peronismo?“ le pregunté con la curiosidad e inocencia de un niño de 12 años y obtuve una respuesta que hizo mella en mí: “El peronismo es un movimiento social que algún día vas a valorar por todo lo que consiguió a lo largo de los años”.

¿Valorar yo? Pensé en ese momento…

Al siguiente año tuve una materia llamada “Educación Cívica” y trataba de conocer las bases de la democracia y sobre todo la Constitución Nacional Argentina. Ahí en una reforma en el año 1949, se hicieron reformas sociales para darles más derechos a la clase trabajadora y a la mujer se le concedió el voto para elegir Presidente. Repito, todo esto garantizado en la Constitución Nacional. Simplemente maravilloso, pensemos que en el año1949 cuando la Segunda Guerra Mundial ya había terminado en EEUU, los afroamericanos no tenían derecho ni al voto, ni siquiera a ir al mismo baño que el resto de la población, pero quien ingresó a las clases trabajadoras en la Constitución y les garantizó un bienestar social, fue un Presidente electo democráticamente; con pasado militar, llamado Juan Domingo Perón.

Yo, un extranjero migrante, viviendo en Buenos Aires, entendí muchos años después su obra y la lucha de quienes lo acompañaron. Pude estudiar en una universidad estatal, mi mamá chilena, se pudo jubilar después de trabajar muchos años en un gobierno peronista, pero es difícil explicar por qué hay antiperonistas. Para mí es muy difícil explicarlo.

No es perfecto el movimiento peronista, pero la prensa no le perdona ni un error, se le marcan los errores que a otros partidos políticos no. Una vez tuve la oportunidad de hablar este tema con un profesor de la universidad y éste me dijo: “El antiperonismo nació cuando el obrero se fue de vacaciones a la playa y se encontró con su patrón”, me reí y no creí que lo decía en serio… Hasta esta época. El antiperonismo salió a la luz una vez más. Los fanáticos de Milei con tal de no ver progresar a sus compatriotas más necesitados, prefieren votar su propia perdición económica antes que los de abajo suban la escala social. Es difícil explicarlo, es difícil creerlo, pero créame querido lector, que no estoy exagerando ni un poco. Cerraré con una frase de John William Cooke, un abogado y líder de la izquierda peronista: El pobre que vota a la derecha es como un perro… cuida la mansión, pero duerme afuera.

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