Balance del «18»: La pasamos bien y nos sacamos un 7

El feriado de este Bicentenario se extendió por 4 días y agregó una palabra al vocabulario común: el feriado irrenunciable. Los supermercados adecuaron sus horarios, dándole espacios a los almacenes de barrio, y las cifras de controles concluyen -al menos en el papel- nuestro comportamiento general fue mejor a otros años. Repasamos lo que pasó durante el fin de semana Bicentenario en Coyhaique.

Por Jorge Inzulza R.
Fotos: Agencia Imágenes de la Patagonia

   Mientras en el país, el gran porcentaje de los ciudadanos se preparaba para el Bicentenario, en el Congreso Nacional se debatía el carácter de “irrenunciable” de los días feriados del 18, 19 y 20 de septiembre. El proyecto fue aprobado con una votación de 21 votos a favor y 13 en contra, con una incidencia clara en los supermercados y con un discurso marcado por las pérdidas que tendrían estos locales, y anuncios de un eventual desabastecimiento, establecimientos que antes de las regulaciones mantenían a sus trabajadores atendiendo gran parte de los 365 días del año.

   El ambiente se preparaba, con 2 hipermercados de Coyhaique y uno en Puerto Aysén que debían cerrar sus puertas durante estos días, así  las ventas estarían en manos de los “negocios de barrio”.

 

¿Quién coloca la parrilla?

 

   La antesala a la fiesta Bicentenario tomó distintos caminos, todos apuntando a prepararse con distintos utensilios para enfrentar estas celebraciones, en especial para el clásico asado “dieciochero”.

   El local de Sodimac de Coyhaique recibió al público que buscó parillas, carbón y distintos utensilios de cocina para este fin de semana patrio. En este contexto el gerente de tienda, Alfonso Quintana, recalcó el nivel de ventas que tuvieron en los días previos a la fiesta de los 200 años de Chile, en Aysén.

   “Básicamente por un tema de temporada, todo lo que es stock de parrillas y carbón tuvo buena recepción. Se nos acabó toda la existencia que teníamos de carbón el día 16 y eso que estábamos súper bien preparados, en parillas igual estuvo muy bueno y lo que estuvo más flojo fueron los materiales de construcción”, reconoce Alfonso Quintana.

   Ahora con otros productos que están aparejados con las fiestas, el tema del menaje, que dice relación con los vasos y las copas fue extraordinariamente bueno.

   Quintana señaló que aún es muy temprano para realizar balances de las ventas, pero que la sensación es que los ingresos estuvieron levemente mejores que durante el 2009.

    “El balance lo vamos a tener a fines de septiembre y se compara con el mes anterior y con el mismo periodo del año pasado, esas son las 2 comparaciones de todos los rubros que trabajamos. La sensación es que este año fue un poco mejor, no en forma abrumadora si. Hay que agregar que también estamos en remodelación, entonces las cifras no las conocemos tan automáticamente”, comenta.

   Frente al feriado irrenunciable en las grandes tiendas, el gerente de tienda reflexionó acerca del efecto que tuvo en los más de 200 empleados directos e indirectos y recalcó algunos aspectos positivos de la medida.

    En una opinión muy particular, no como gerente de la tienda, yo creo que es bastante merecido que los trabajadores del comercio, por el Bicentenario, tuvieran la oportunidad de descansar, de disfrutar de esta fiesta con la familia.

   “Normalmente el ‘18’ nosotros tenemos cerrado, pero el 19 siempre estamos abiertos. Ese día que para los trabajadores que les toca laborar tiene un dejo de desagrado. Si bien es cierto, profesionalmente se hace, no es lo mismo que celebrarlo en familia y eso va para todo el mundo, desde la jefatura hasta yo mismo vengo los feriados, pero ha sido muy agradable en esta oportunidad estar con la familia. En lo laboral se nota, ahora el tema de los resultados económicos, obvio que nos va a afectar”, comenta el ejecutivo de la megatienda.

   Pese al golpe anímico que notó Quintana en el ambiente post Fiestas Patrias, aclara que la medida de cierre del local durante los feriados no será la norma en el futuro.

   “En la conciencia colectiva de quienes trabajamos en esta compañía esta la idea de que este feriado fue un caso puntual y excepcional por la situación que estábamos viviendo.   No aspiramos a que durante todos los feriados esté cerrado el comercio, porque somos una empresa de servicios y la comunidad requiere de nosotros. Hay mucha gente que aprovecha el fin de semana  y estos días, para trabajar y hacer cosas en la casa, tenemos que aportarle con los que nosotros tenemos”.

 

La carne no falló

 

   Otro de los locales que cerró durante este fin de semana patrio fue la Carnicería Fuenzalida, donde se prepararon para esta ocasión especial y el nivel de pedidos que generó la celebración Bicentenario.

   Héctor Fuenzalida, dueño de esta empresa indicó que si bien descansó al igual que sus 4 trabajadores, durante los días anteriores planificaron todos los pasos para faenar y vender cerca de 20 vacunos durante esta semana, sin generar pérdidas.

   “Se sabía que habían 3 días feriados y se hizo un trabajo para faenar los animales justos, que no se perdiera ningún corte de carne, porque en estas fechas se vende mucho corte para asado, pero otros como la cazuela hay que conservarlos y mantener un buen producto, en especial cuando se habla de congelado, porque nuestra carne es toda de la zona y fresca”, detalla el empresario local.

   Fuenzalida destacó que los balances de ventas son positivos pese al feriado patrio y enfatizó que fueron los grandes supermercados los que perdieron.

   “Las ventas estuvieron buenas, a pesar de que se faenaron menos animales que el 2009, fueron 28, pero fue por un tema de orden para no perder cortes. Pero yo me siento satisfecho con lo que se vendió durante estos días feriados”, valora Héctor Fuenzalida. Y agrega que “los que van a tener pérdidas van a ser los supermercados, porque probablemente se tuvo que congelar la carne que no se vendió estos días, y esa viene de fuera de la zona”.

   Uno de los temas que preocupó al empresario local fueron los casos de abigeato que se generan en estas fechas debido al aumento de la demanda de carne en la zona.

   “Siempre en estas fechas hay demandas al doble o al triple de carne. En estos días alguna gente se mete a los campos, corta alambres, encuentra 2 vacas, las faenan y la cargan. Eso no se vende en el centro, se vende en la periferia de las ciudades y no hay que tener más de 2 dedos de frente para darse cuenta de donde viene esa carne, faltan controles carreteros, aquí en el 57, en el kilómetro 20 y en el sector Viviana; éstos tienen que ser más grandes que durante la semana santa”, apunta.

   De hecho, la Fiscalía Local de Cochrane informó de un caso de abigeato, en que carabineros detectó a una persona transportando restos de un animal faenado, del cual no pudo comprobar su propiedad, y en donde aplicó la infracción a la ley 11.564 de mataderos clandestinos.

   “El problema viene después, porque viene gente a cortar la carne que compraron por fuera de local y viene a veces con mal olor, o completamente insalubre y yo no puedo recibirla porque no puedo mezclar mi producto, que ha pasado todas las fiscalizaciones de salud con estos cortes”, advierte Héctor Fuenzalida.

 

Estuvieron abiertos

 

   Unos de los locales que absorbió la demanda de los clientes durante el fin de semana largo fue la Panadería Baguette de Coyhaique, luego que su dueña, Olivia Alvarado, decidió junto a su familia abrir durante estos días.

   “Nosotros tenemos abierto por la gente, como un servicio a la ciudad, la gente se acostumbra que uno tenga abierto y eso se va notando durante el día. Nos sirve también en cuanto a los ingresos, el nivel de ventas es bueno y nos sirve para pagar cualquier deuda que tengamos, de harina o lo que sea, ahí tenemos los fondos”, comenta la propietaria de la panadería.

   En el local recalcan que no es la primera vez que mantienen abierto para las Fiestas Patrias, pero que en esta ocasión el nivel de público ha sido menor que en otros años.

   “Es menor la cantidad de gente que otra veces, pero si uno lo compara con otros días del año hay hartas ventas, no es por gotera como otras veces, 100 y tantas personas en un rato”, asegura.  Alvarado destaca que recién a fines de septiembre tendrán el balance de las ventas registradas durante estos 4 días festivos, pero creen que será una constante mantener la panadería abierta para otros feriados.

 

Ramadas bajo la lupa

 

   Las fondas y ramadas, paradas obligadas de cualquier celebración patria estuvieron bajo la revisión del Servicio de Salud y los distintos municipios de la Región de Aysén.

   El balance entregado por la autoridad de Salud arrojó 50 certificaciones sanitarias transitorias a fondas, ramadas y cocinerías en Puerto Aysén, Coyhaique, Puerto Chacabuco, Villa Mañihuales y Chile Chico entre otras localidades.

   Las inspecciones no se detuvieron  durante los días de celebración bicentenaria, por lo que el Servicio de Salud Aysén (SSA) realizó 318 fiscalizaciones, que dieron como resultado 2 sumarios, 19 violaciones a la ley de tabaco y 321 kilos de alimentos decomisados.

   En la autoridad sanitaria calificaron el proceso de fiscalización como positivo, debido a que  tras las constantes mediciones que se realizaron en terrenos en toda la región, no se registraron casos de intoxicación por alimentos consumidos en estos locales.

   Pese a las polémicas generadas por los días feriados y el cierre de supermercados, la fiesta Bicentenario se vivió de forma reposada en la Región de Aysén, con una anticipación en la mayoría de los casos para abastecerse en el comercio, tranquilidad al momento de movilizarse a los sitios de entretenimiento y en la planificación general de estas fiestas que deja un antecedente claro para próximos feriados durante este y años posteriores, que dosificar el frenesí de consumo cuando vemos varios días rojos seguidos en el calendario, es una sana decisión para disfrutar, sin derrochar, y celebrar en vez de lamentar.

 

Nunca más ramadas

 

   Debut y despedida resumen el sentir de la dueña de la Panadería Corina, Raquel Saldivia que instaló una cocinería en las ramadas del sector El Claro durante estas Fiestas Bicentenario. Las constantes fiscalizaciones, la poca información que tuvo acerca de lo que debía cumplir en su local la dejaron desilusionada.

Raquel Saldivia, comerciante.

   Puede ser puntual, pero Saldivia calificó como “caótica” la experiencia de trabajar en las ramadas, ya que no se imaginó la cantidad de barreras que enfrentó con su ramada “Corina”.

   “Para mi fue caótico, yo tenía una expectativa que el año del Bicentenario las cosas iban a ser diferentes, primera vez que me metí en este ‘baile’. Pensaba que la municipalidad nos iba ayudar, tuvimos que hacer nuestro propio pozo, ¿no es mejor que el municipio haga un hoyo grande al cual nos conectemos los ‘ramaderos’?, es mucho más higiénico”, explica.

   La pequeña empresaria recalcó que no quedó muy contenta con las ganancias que obtuvo en este fin de semana patrio, en comparación a lo gastado. “Digamos que quede de igual a pérdida, tengo cosas que me sobraron, invertí harto en comida. Aparte uno empieza gastando, con el remate, con la construcción del local, con los utensilios de cocina, eso es mucha plata. Aunque hubo días muy buenos no se recupera todo”, resume.

   La señora Raquel Saldivia calificó las fiscalizaciones sanitarias y de permisos excesivas y desordenadas, “no fueron acordes, para mí fue una descoordinación. Por ejemplo, yo llevé una máquina para vender helados y el primer día me dijeron que no se podía colocar a la entrada del local, porque había piso de tierra, algo común en las ramadas, luego le pusimos aserrín y me avisan que se puede pegar a los helados. Muevo la máquina al fondo del local y un inspector me dice que para qué la coloque ahí. También pasó una chica a cobrarme los derechos de autor  y ni siquiera me supo responder hacia donde iba esa plata. Ya eso te empieza a cansar, te empieza a saturar y mandas al diablo a todo el mundo”.

 

Lo típico: empanadas y completos

 

   La dueña de la Panadería Corina aclaró que llevó distintos tipos de platos típicos, pero no fue eso lo que más se vendió.

   “Yo llevé carne para hacer asados, y varios tipos de carne cocida, pero lo que más llevó la gente fueron los completos y las empanadas. Uno veía también en los otros locales que se llevaban hartas papas fritas. Uno pensaba que en el Bicentenario se iba a preferir la comida típica, pero lo único que se lleva harto son las empanadas”, reclama.

   Finalmente Raquel Salvidia le puso la lápida a cualquier posibilidad de colocar una cocinería durante otro “18” y menos para el 12 de octubre que está a la vuelta de la esquina.

   “No, no, definitivamente no, el cansancio, el desgaste y el gasto de plata no compensan”, sentencia.

 

Sin víctimas fatales

 

   Con un fin de semana extenso, se rompió la negra estadística de fallecimientos que generalmente marcan los feriados. Según datos entregados por el general Jorge Rojas Langer, jefe de la Undécima Zona Aysén, el balance muestra una baja en la denuncia de delitos, y una mayor detención de quienes participaron en éstos.

   En cuanto a accidentes automovilísticos se registraron 3 hechos de este tipo, sin víctimas fatales. A esto se agrega lo informado por el prefecto de Aysén, coronel Carlos Burgos, que en su sector se registraron 10 accidentes de tránsito, sin fallecidos.

    En cuanto a los controles vehiculares preventivos realizados durante el fin de semana Bicentenario, estuvieron en el orden de los 1.008, los que arrojaron 12 personas en estado  de ebriedad. En el caso de de las fiscalizaciones a peatones, 53 de estos fueron conducidos a la unidad por ebriedad y 13 por ingerir alcohol en la vía pública. En otros delitos, como la violencia intrafamiliar, lesiones o hurtos se detectaron 26 detenidos. mientras que las denuncias de este tipo alcanzan a 41 a nivel regional.

 

Cuánto gastamos

 

    Ante la consulta de si abrimos más la billetera este ‘18’ y gastamos más allá de nuestro aguinaldo, la calle hizo su análisis sin mayores sobresaltos, pese a lo extenso de las celebraciones.

Pablo Rivas, Alvaro Carrizo, Marisel y Mirta Vidal.

   “Por lo menos donde uno compró no se notó que hubieran subido los precios, todo estaba normal. En mi kiosco me fue bien, yo ocupé la mercadería que tenía y compré muy poco”, comenta Mirta Vidal.

   Para Pablo Rivas, “como en todas las fechas las cosas suben de precios, los comerciantes se aprovechan un poco, lo que gastamos en la casa fue casi lo mismo que gastamos el año pasado. Ahora si la gente gastó más fue por la festividad, por la publicidad que te bombardea en los diarios, en la radio, por todos lados y por esta fiesta tan particular que vivimos”.

   Algo distinto comenta Alvaro Carrizo, “se gastó harto, estaban las fondas llenas, había harto movimiento. Los supermercados el día antes de cerrar era de volverse loco. En los precios todos siempre van a abusar de los precios de las festividades, hay que aperarse antes no más”.

   “Las compras las hice la primera semana de septiembre y me evité toda esa ‘polémica’ del Bicentenario, de que iba a estar todo cerrado por 3 días. En cuanto al precio fue lo mismo que siempre, ya que estamos acostumbrados en la casa”, concluye Marisel.

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