Carla Barrientos, Mesa Social de Melinka: “Estamos en una crisis económica y sanitaria muy grande”

Con “vales solidarios” del comercio local y apoyo de las empresas salmoneras, los vecinos de la isla sortean la situación de carencias que no suplen las autoridades locales ni regionales, mientras llegaron a la más alta positividad del país en COVID-19.


Por Claudio Díaz Peña @claudio_diazp

Hasta este martes 13, la respuesta oficial del Gobierno al petitorio de los vecinos de Melinka no había llegado. Hoy, según lo planteado en la misiva dirigida el pasado jueves a la intendenta de Aysén, Margarita Ossa, era el plazo para recibir una propuesta a los 13 puntos de demanda que levantó la comunidad, con el respaldo de una veintena de organizaciones sociales, que aseguran representar a un millar de melinkanos y melinkanas, y que dan cuenta de la crítica situación que atraviesan en la isla, acentuadas ahora, por el reciente brote de COVID-19.

“No estamos bien, estamos pasando una crisis económica y sanitaria muy grande, nos encontramos muy mal como población (…) aquí tenemos un pueblo cesante, un pueblo enfermo y un pueblo encerrado, entonces la situación es preocupante”, reveló a EPD Noticias, Carla Barrientos Agüero, pescadora artesanal de Melinka, dirigenta social y vocera de la Mesa Social creada la semana pasada.

La comuna de Las Guaitecas, en el litoral de Aysén, concentra en Melinka cerca de 1.600 habitantes, que viven en las últimas semanas un brote COVID-19 que los mantiene con 70 casos activos, registrándose una tasa de casos activos de 3 mil 564 casos por cada 100 mil habitantes, la más alta del país, según informó el propio Ministerio de Salud el fin de semana pasado.

La situación sanitaria en Melinka es frágil, pues cuenta sólo con una posta rural sin camas UCI, con 1 box y 4 médicos, debiendo en caso de emergencia evacuar vía aérea a sus pacientes.

La seremi de Salud de Aysén, Alejandra Valdebenito, reconoció que la situación empezó a escapar de las manos a inicios de febrero, cuando 2 personas que salieron de la isla, volvieron contagiadas. «Estas personas contagiaron a unos vecinos, quienes tenían hijos. Unas semanas después hubo un encuentro de unas 45 personas en un camping, donde participaron algunos de los contactos estrechos, sin saber del contagio. Así, se detectaron unos 8 casos al comienzo y ahí empezó silenciosamente a producirse una transmisión comunitaria que fue asintomática primero”.

Desde el 20 de marzo, precisó Valdebenito, se han evacuado 9 pacientes COVID a Coyhaique, incluyendo una embarazada de 35 semanas de gestación. Cuatro están en residencias sanitarias y 5 hospitalizados, uno de ellos con ventilación mecánica.

Sin embargo, ante la evidente precariedad de la red pública de salud, ya el pasado 7 de abril el Colegio Médico de Coyhaique solicitó la instalación de un buque-hospital en Melinka, medida que el Servicio de Salud Aysén admitió estaba analizando, aunque nada de ello aún se concreta. También, parlamentarios de la zona solicitaron al Gobierno se gestione con urgencia el refuerzo hospitalario necesario.

“El brote de COVID aquí se produjo porque no hay aquí residencia sanitaria, por tanto, cada caso COVID se queda en su casa en Cuarentena, con su familia, y a la semana tienes una familia con COVID”, precisa Carla Barrientos.

PETITORIO SIN RESPUESTA DEL GOBIERNO

Con este escenario, es que el pasado jueves 8, se conformó una Mesa Social por parte de los vecinos en la isla, a través de una reunión en la plaza, autorizada bajo las medidas de distanciamiento social y uso correcto de mascarillas, e informada a las autoridades de Salud y Carabineros.

Del encuentro, convocado a las 19 horas, surgió el petitorio de 13 puntos dirigido a la primera autoridad regional, que en líneas generales solicita –urgentemente- apoyo a personal de salud, un hospital de campaña o un buque como el Cirujano Videla, ayuda a los pescadores artesanales, un bono de emergencia, un nuevo catastro de fichas sociales en Melinka, entre otras medidas. Sin embargo, hasta este martes 13 de abril no había habido respuesta concreta desde Intendencia Regional de Aysén.

En la plaza de Melinka se organizaron los vecinos (Foto: Melinka Informa)

“De las autoridades, a este lunes nos comunicamos -aunque sin respuesta concretas- con el Presidente del CORE para gestión de ayuda, y con la Seremi de Salud, con quien no tuvimos buena respuesta, hablé personalmente con ella y nos comunicó que en la situación que se encontraba Melinka, se encontraba muchos otros lugares”, aseguró la vocera de la Mesa Social

Aunque en el punto 13 del petitorio, las organizaciones sociales advierten que de no recibir respuesta a cada uno de los puntos este martes optarían por implementar un Cordón Sanitario Popular, Carla Barrientos aseguró a EPD Noticias que debido a la situación de COVID, “no tomaremos ninguna acción más que seguir insistiendo”.

La empresa privada sí se ha hecho presente, destacó la dirigenta, informando que este martes nuevamente se están entregando ayudas a los vecinos que son financiadas de la industria salmonera.

“Hemos recibido mucha ayuda de las empresas privadas, con kit sanitarios, canastas familiares, de Aqua Chile y Salmón Chile, que agradecemos”, comentó Barrientos.

“EL ALCALDE NO TENÍA TIEMPO PARA ESCUCHARNOS”

La situación en Melinka es más que compleja. Y el pasado sábado, con el comienzo de la Etapa 1 del Plan Paso a Paso que determinó en la comuna insular, Cuarentena obligatoria, se comenzó a poner aún más crítica.

Carla Barrientos Agüero, vocera de la Mesa Social de Melinka.

Durante el fin de semana, las autoridades regionales se esmeraron por asegurar comunicacionalmente que han estado trabajando un plan para abordar el escenario sanitario, con aumento del personal de salud, derivaciones médicas a Coyhaique (a 1 hora por aire) e incluso a la isla de Chiloé (a 3 horas por mar) por su cercanía con la isla. También comprometieron las gestiones para dar continuidad y agilizar la entrega de beneficios sociales, así como el refuerzo del contingente policial, con la finalidad resguardar y orientar a los vecinos, en el cumplimiento de las medidas de la cuarentena. Todo lo anterior en comunicación con el alcalde Marco Silva.

Y es que el regreso del jefe comunal a la actividad municipal por algunos días, en medio de la suspensión de campañas electorales, permitió a Marcos Silva dar a conocer la situación de su comuna, solicitando más recursos y personal de apoyo para enfrentar la grave afectación que vive la comunidad.

Sin embargo, los pobladores que respaldan el petitorio, aseguran que –pese a que invitaron al alcalde Silva a respaldar y firmar el documento de 13 puntos- nunca quiso siquiera escucharlos.

Marcos Silva, alcalde de Las Guaitecas.

“Personalmente me comuniqué con el alcalde (Marcos Silva) cuando teníamos listo el petitorio, yo lo llamé y le dije que si quería revisar nuestro petitorio y unirse a nosotros (..) y la respuesta de él hacia mí, fue que ‘no tenía tiempo’, lo que se refleja en que su firma no está en el petitorio. También invitamos a la encargada del departamento social del municipio sin respuesta y se invitó a concejales en ejercicio, que no asistieron, excepto Lorena Piticar y Juan Carlos Barría”, aclaró Carla Barrientos de la Mesa Social.

La dirigenta llamó a la unión y a dejar la política de lado ante esta crisis, puntualizando que sin apoyo municipal tienen claro que van a seguir trabajando de todas maneras, con sindicatos de pescadores, juntas de vecinos, asociaciones indígenas, bomberos, etc.

“La Mesa Social se levantó para ir en ayuda de la gente de Melinka, porque vimos que la municipalidad no estaba tomando las medidas necesarias, creamos un petitorio en el cual están manifestadas todas nuestras falencias y llegue ayuda pronto a Melinka”, agregó.

Las carencias llegan al punto que el comercio local de la isla ha ayudado con vales solidarios para los vecinos que más lo necesitan, “pero no debería hacerse cargo de esto una empresa privada o el comercio local, debería hacerse cargo el Gobierno (…) Muchas veces las autoridades responsables no se transparentan la situación en que nos encontramos, aquí tenemos un pueblo cesante, un pueblo enfermo y un pueblo encerrado, entonces la situación es preocupante”.

REALIDAD HABITACIONAL: SIN AGUA, SIN LUZ Y CON RIESGO DE DESALOJO

Las empresas salmonícolas instaladas en la zona ha distribuido kits sanitarios y alimentos a las familias de Melinka.

Carla Barrientos, es pescadora artesanal, dirigenta social y una de las familias que habita en una toma de terreno habitacional en el sector de “La Copa” en Melinka.

Menciona que viven alrededor de 80 familias con niños, que han construido sobre tierra, sobre barro, porque no hay más terreno en Melinka, y que en este momento unas 10 familias están con amenaza de desalojo, porque habitan terrenos destinados a la construcción de un liceo.

“No podemos obtener ninguna ayuda del Gobierno por no tener título de dominio, y en la toma se encuentran unas antenas de telecomunicaciones y por un tema de radiación que generan no vamos a poder obtener títulos de dominio, y por ser además zona de riesgo de derrumbe, pero no tenemos más donde ir a vivir (…) Hay ‘cero’ ayuda municipal, con mi presidente José Águila hemos golpeado las puertas municipales hasta el cansancio, pidiendo ripio para nuestra calle que  es totalmente inhumana, las condiciones que tenemos, con vecinos sin agua sin luz, y que no han recibido ayuda del municipio (…) Se entrega agua desde un camión aljibe que no tiene mantención,  y el agua que se entrega es barro, literalmente barro, porque el camión está malo, está sucio, y es agua que tenemos que pagarla, no es gratuita”, reclamó la dirigenta.


Escucha la entrevista completa a Carla Barrientos, vocera de la Mesa Social de Melinka en el programa «La Revista» de Radio Santa María.

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