Inicio año escolar en Coyhaique se divide entre clases remotas y modalidad híbrida

Los establecimientos municipales optaron por clases virtuales hasta que la vacunación se complete en el sistema público de educación, mientras colegios con sostenedores privados iniciarán en un sistema mixto o híbrido.


“El lunes 01 de marzo comienza el año lectivo de manera virtual”, así informó la dirección el Liceo Josefina Aguirre Montenegro a la comunidad educativa esta semana la fórmula adoptada por el municipio. Y es que estando aún Coyhaique en fase 1 (Cuarentena) el debate sobre clases presenciales o virtuales para iniciar el año escolar era todavía más importante, aunque ya el jueves el Ministerio de Salud informó el avance a fase 2 de la capital regional.

Mientras el municipio coyhaiquino determinó el martes, a través de su departamento de Educación, que los alumnos comenzarían desde sus casas las clases 2021, en colegios particulares-subvencionados optaron por matizar el comienzo del retorno académico con un acotado aforo presencial.

Adolfo Pavez, director Liceo Josefina Aguirre

“Hemos podido realizar un trabajo coordinación del equipo directivo, con el criterio de cuidado y salud de todos, porque no hay que perder de vista que estamos en pandemia que esta en evolución permanente”, comentó Adolfo Pavez Cornejo, director Liceo Josefina Aguirre Montenegro sobre la partida académica.

Precisó que el primer paso fue establecer las decisiones del sostenedor, que es el municipio, y las conversaciones con el Colegio de Profesores, donde se analizó que lo más relevante es que el sistema educativo esté inoculado completamente.

Tal como finalmente asentó el Gobierno, la decisión del retorno presencial radica en la familia, y considerando que no hay vacunas para los menores de 18 años, el director Pavez explicó que ya al cierre de año del 2020, se detectó entre los jóvenes que tenían muchas ganas de volver a la sala en el nuevo año, pero advirtió al mismo tiempo que éste debe ser “un proceso de construcción conjunta para el retorno, eso es crucial”, enfatizó.

Sobre aspectos técnicos que se debieron sortear el año pasado, el director del Liceo Josefina Aguirre Montenegro mencionó que la experiencia a partir de un diagnóstico inicial fue que un porcentaje menor del alumnado tienen una conexión estable, y ante la idea de “trasladar el liceo a la casa” en la educación pública, hubo problemas para concretarlo.

Por ello, destacó Adolfo Pavez, se utilizó una modalidad mixta, que se espera aplicar aplicar igualmente este 2021, ya que las clases han sido construidas de una manera distinta, lo que incluye aula virtual, un blog y redes sociales que fueron liberadas para la Educación, como WhatsApp.

Pavez remarcó que modalidad remota o virtual no implica solo estar frente al computador, por ejemplo, en sectores rurales se gestionó el envío de material físico, con ayuda de las rondas médicas, Carabineros y la colaboración de otros municipios.

De esta manera en 2020 se cubrió cerca del 80% de los jóvenes del liceo con esta metodología de trabajo, lográndose incluso, el año pasado, aumentar la matrícula por mantener la continuidad de las clases, matrícula que se mantiene este 2021, y que alcanza a 420 estudiantes.

VACUNACIÓN ES CONSIDERADA ESENCIAL

Como un compromiso con la salud pública, el liceo público ha estado facilitando su gimnasio en los últimos para las inoculaciones gratuitas y voluntarias, debido a una cuadra contigua del Hospital de Coyhaique, y como centro de vacunación esta semana alcanzó casi unas 2 mil inoculaciones, lo que además no compromete ni interfiere en el desarrollo de las actividades académicas al ser éstas remotas por ahora.

La estimación para un eventual retorno presencial en los establecimientos municipalizados es que ocurra a mediados del mes de abril en adelante, cuando podría estar el proceso concluido para los docentes, asistentes en la educación, personal administrativo y manipuladoras de alimentos, dijo Adolfo Pavez.

Junto a lo anterior se invirtió de manera importante desde el Mineduc en modificaciones y medidas de seguridad, según el protocolo sanitario para las clases de retorno seguro con presencialidad de los estudiantes, ello incluyó capacitación y elementos de seguridad mínimos como dispensadores de alcohol gel, demarcaciones y otros.

Así, el aforo máximo en el caso del liceo municipal de Coyhaique para un eventual regreso físico, es de 15 estudiantes por sala.

Álvaro Durán, director Colegio Alianza Austral

SISTEMA HIBRÍDO, AFORADO Y CON SEGURIDAD

Con cerca de un millar de personas entre funcionarios y alumnado, la comunidad educativa del Colegio Alianza Austral de Coyhaique definió un ingreso mixto y de una manera aforada, que se estuvo preparando desde fines del año pasado, confirma el director del establecimiento Álvaro Durán Pérez.

El directivo reconoce que “ha sido un desafío enorme para asegurar que el buen desarrollo de las clases sea con seguridad”.

Entre los puntos críticos señaló el director del Colegio Alianza Austral de Coyhaique, es más que la sala de clase, pues el tema se torna más dinámico y complejo en espacios comunes fuera del aula, es decir, pasillos, patios, baños.

Consultado por los temores o aprehensiones de las familias, Álvaro Durán, señaló que son lógicas y apuntan sobre la seguridad y el riesgo de contagio. De hecho, en una encuesta preliminar que aplicó el colegio, los apoderados se manifestaron en un 70% con el interés de volver al formato presencial, y donde el 30% argumentó que la vacunación garantiza la mayor tranquilidad para el entorno seguro en aula.

El modelo propuesto por el establecimiento es totalmente flexible, aseguró el director, tanto para ir avanzando de fase como también para retroceder eficazmente. La modalidad -aplicada desde el año pasado- es que algunos alumnos están en clase físicamente en el colegio y el resto vía online, para ello se requirió instalar en cada sala nuevos dispositivos tales como cámaras, micrófono, computador y proyectores.

Consultado sobre cómo imagina este año escolar 2021, el director Durán, señaló que esperaba que el primer semestre fuera más bien un “semestre incierto”, pese a la vacuna en marcha, pues el virus va mutando, proyectando para la segunda parte del año “un poco más de claridad”.

Álvaro Durán, recordó que el año pasado hubo en la comunidad escolar algunos casos COVID-19, entre alumnos y apoderados, no así en profesores, pero no existió mayor dispersión de contagio ni contacto con esas personas, por existir un formato de mayor virtualidad.

Tenemos confianza que el segundo semestre va a ser más normal, uno ve que los alumnos y las familias tienen más conciencia del resguardo, y coincidimos en que el aprendizaje en sala es irremplazable, pero siempre asegurando el resguardo con mascarilla, distanciamiento social y lavado de manos, más la vacuna nos asegure un mejor futuro”, concluyó Durán.

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