A. G. de Turismo de Cochrane urge al Gobierno más coordinación y apoyo a Protocolos Sanitarios

Tras reunirse y analizar las medidas de desconfinamiento para los servicios de alojamiento y gastronomía, advirtieron que la baja proyección de rentabilidad y demanda actual con aumento de costos observamos una improvisación que traerá un impacto negativo”.


Preocupación e incertidumbre evidencian pequeños empresarios ligados a la actividad turística en Cochrane, luego que la Asociación Gremial de Turismo de esa comuna revisara los protocolos sanitarios anunciados, recientemente, por el Gobierno como medida de prevención de contagio ante el COVID-19 en ese sector económico, que agrupa servicios de alojamiento y gastronomía.

   Los emprendedores advierten que en la planificación y en la toma de decisiones el mundo privado y, en particular, las pymes ligadas al turismo, no han sido consideradas ni tampoco sus características y particularidades.

    Fue un comité compuesto por la Subsecretaría de Turismo y el Servicio Nacional de Turismo el encargado de elaborar tales protocolos, siguiendo las instrucciones y recomendaciones emanadas del Ministerio de Salud, con el objetivo de lograr una reactivación de los servicios turísticos de manera segura y sostenida.

   Sin embargo, Marcela Opazo, presidenta AG Turismo de Cochrane, señaló que las medidas no se condicen con la realidad local, considerando que un 90% de las empresas regionales pertenecen a la categoría de micro y pequeñas empresas, estas últimas micro empresas familiares, que aportan positivamente en la generación de empleos y fortalecen el entramado social y económico del territorio.

   Adicionalmente, explicaron que a nivel nacional la Región de Aysén tiene la estadística más alta de microempresas y pequeñas empresas.

   “En esa línea, las entidades públicas tienen una mayor responsabilidad institucional para generar mejores condiciones y atender las necesidades particulares de la región, pues cuentan con recursos humanos, capacidades técnicas, recursos financieros y mecanismos de coordinación para efectuar una gestión consensuada y colaborativa de los protocolos sanitarios, los cuales hoy sirven como marco referencial solamente, requiriéndose una coordinación mayor para garantizar  una habilitación efectiva de estos instrumentos y con un sentido de pertinencia a nuestra realidad”.

COCHRANE CON Y SIN COVID-19

    Los asociados resaltaron que no pretenden un trato especial, “solamente queremos asumir un rol activo en la implementación de condiciones y estándares de higiene, con las adaptaciones necesarias que propicie la seguridad para nuestras familias, trabajadores, clientes y a toda la comunidad”.

    Ante la reapertura parcial de los servicios de gastronomía hasta un 25% de su capacidad, anunciada el pasado fin de semana, la A. G. indicó que en el contexto local “estas tendrán una baja proyección de rentabilidad y un aumento de los costos, y considerando la baja demanda actual observamos una improvisación que traerá un impacto negativo”.

    En relación a este escenario, añadió Marcela Opazo, “necesitamos acciones que signifiquen adquirir herramientas en la formación personal, mediante capacitaciones que nos permitan adaptarnos rápidamente para definir, medir, analizar y controlar las medidas que se requieren para elevar los estándares de seguridad e higiene. Como ejemplo, aún no sabemos cuál es la carga de químicos que es recomendable aplicar y cómo evitar afectar la salud de nuestros trabajadores, familias y nuestros clientes”.

    En cuanto a los requerimientos como emprendedores turísticos y también como habitantes de la región, plantearon la necesidad de “priorizar y construir conjuntamente una agenda con acuerdos y acciones específicas ante 2 escenarios diferentes; uno ante un Cochrane con Pre-COVID-19 y otro que considere un Cochrane con COVID-19, considerando que se trata de una comunidad pequeña, similar a otras comunas y localidades de la zona norte y sur de la región, con un hospital con cobertura provincial”.

FALTA INFORMACIÓN Y FISCALIZACIÓN

     Marcela Opazo advirtió que “percibimos que no es posible proyectar condiciones óptimas en el caso que se produzca una alta propagación de la pandemia, y aún se encuentra pendiente la puesta en marcha de la nueva infraestructura hospitalaria. Valoramos los esfuerzos del equipo de Salud para habilitar condiciones y re organización de la infraestructura disponible, quedando a prueba cuando se manifiesten casos reales en Cochrane”.

Actualmente en Cochrane, denominada capital de la Provincia Los Glaciares”, existen 160 microempresas familiares de las cuales un centenar se relacionan directamente con la actividad turística. En los últimos meses y con la creciente crisis, éstos enfrentan la variable latente de unos 70 emprendimientos informales, en distintos rubros, situación que impacta negativamente a toda la actividad económica y turística, en diferentes ámbitos, por lo que llamaron a fiscalizar esta situación.

    Sin actividad económica turística y sin demanda “no estamos con la información suficiente para enfrentar todos los pasos a seguir ante un primer caso positivo de COVID-19 en Cochrane, desconociéndose la organización de las coordinaciones locales y los criterios que se van a seguir para enfrentar una crisis local”.

   Finalmente, entre los puntos críticos identificados al interior del gremio y la desprotección a la actividad económica, manifestaron la necesidad de contar con residencias sanitarias considerada de una importancia prioritaria para la seguridad sanitaria local.

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