Difunden logros de programa de mejoramiento genético ovino desarrollado por INIA Tamel Aike

A la fecha, gracias a este programa, se han intervenido 7 mil 711 ovejas, logrando  instalar en la comuna de Cochrane, la primera cabaña genética ovina de la raza Merino Dhone, cuyos resultados en el corto plazo han reflejado importantes beneficios para  los socios y proveedores de lana de la A.G. Río Baker.

 Programa de mejoramiento genético en ovinos desarrollado por INIA Tamel Aike logro importantes resultados

Al término de la tercera temporada del programa “Aplicación de nuevas tecnologías para una ovejería competitiva” en la comuna de Cochrane, ejecutado por  INIA Tamel Aike se dan a conocer los avances y resultados más destacables obtenidos de las acciones ejecutadas por el equipo de trabajo del INIA, compuesto por los investigadores responsables, Hernán Felipe Elizalde y Marilyn Tapia, junto a los ayudantes de investigación, Patricio Manríquez, María M. Silva y Rodrigo Muñoz.

La iniciativa es apoyada por el Ministerio de Agricultura, con financiamiento del Gobierno Regional Aysén y la A.G. Río Baker, en el marco de una política orientada al reposicionamiento de la ovejería en Aysén.

El secretario regional ministerial de Agricultura, Raúl Rudolphi recordó que en la década del 60 la región tuvo más de 800 mil ovinos y que hoy se busca consolidar el desarrollo del rubro, principalmente, en el centro sur de la Región de Aysén.

“La definición que tomó el Gobierno es reposicionar la ovejería en Aysén. Durante estos 3 años hemos invertido más de $800 millones  en acciones, proyectos y programas en mejoramiento genético, inseminación, introducción de nuevas razas, transferencia de embriones, asesoría técnica, mejoramiento de la alimentación, sanidad del ganado y, obviamente, los manejos”, apuntó.

Entre los resultados más relevantes, se destaca la disminución del micronaje (finura) de la lana exportada, en 3,8 puntos de diferencia, entre aquellas corderas F1  hijas de los primeros reproductores Merino Dhone introducidos por INIA y las Corriedale, raza predominante en la zona.

Para Marilyn Tapia, médico veterinario a cargo de esta iniciativa “esas diferencias en micras, terminan en un diferencial en el valor de la lana, lo que se traduce en un mejor precio del producto. Y eso, es lo que nosotros queremos que llegue finalmente al productor, como forma de incentivo  por todo el trabajo realizado y  su activa participación en el programa”.

También, como una acción innovadora, se destaca la instalación de la segunda cabaña de ovinos Merino Dhone en Chile y primera en la Región de Aysén.

Este hito, tiene como propósito acelerar el proceso de reproducción y obtener animales de alto valor genético a través de la incorporación de tecnologías como la inseminación artificial y transferencia de embriones.

En cuanto a la ejecución de este programa, no ha sido una tarea fácil abarcar la zona comprometida por la asociación, por las extensas distancias entre un predio y otro, pero aún así sorteando las dificultades, el programa logró trabajar con el 51,6% de los asociados, tomando en consideración que la A.G. Río Baker agrupa a más de 64 productores y productoras de la provincia Capitán Prat.

De los avances y proyecciones de este programa, Hernán Felipe Elizalde, director de INIA Tamel Aike e investigador responsable, señala que se está solicitando un alargue del programa por 15 meses, “entendiendo que no se puede dejar aún  a la asociación gremial a cargo de la cabaña, que hoy día tiene un tremendo valor, no sólo para ellos sino que también para la región. En ella existen animales reproductores que están avaluados por sobre el millón de pesos cada uno”.

Gustavo Delgado, presidente de la A.G. Baker, en tanto, resaltó la labor de INIA por el compromiso de sus profesionales con los productores del Baker, y concordó con la opinión del director del INIA, al señalar que es necesario continuar con este programa, avanzando en otras áreas.

“Es mucho el dinero que se ha invertido para dejar tirado este proyecto en tan poco tiempo.  Creemos que se han logrado avances muy importantes  y nos falta, ahora tenemos la genética, pero nos queda avanzar en el campo, necesitamos alimentación y sanidad, todos esos factores que hacen que al final salga un producto de calidad” indicó.

Para este alargue se considera incorporar un componente de alimentación que va directamente orientado al manejo de las praderas, siembras y cultivos suplementarios.

La última campaña, la que terminó en la primera semana de junio, se intervinieron 3078 ovejas mediante el sistema de cruzamiento de razas especializadas, por lo que se espera las pariciones para la última semana de octubre.

 Publicado por Rocio Avendaño Seguel./ Fuente: INIA Región de Aysén.
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