COLUMNA EPD: «Los dueños de la noticia…»

Sin duda, lograr democratizar los rígidos parámetros de los medios de comunicación que pertenecen a grandes grupos familiares, que concentran y monopolizan la prensa escrita, es un desafío permanente en toda América. Y particularmente en Chile, donde existe un marcado duopolio de la prensa escrita, con 2 grandes consorcios que concentran la cantidad de matutinos, vespertinos y semanarios que circulan en el territorio nacional, y donde se evidencia un enfoque predominante sobre la pauta noticiosa.

 

 

Por Claudio Díaz Peña (*)
cdiaz@elpatagondomingo.cl / @claudio_diazp

 

Este martes concluyó en Sao Paulo, Brasil, la Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa, la SIP.

Esta asociación está conformada básicamente por propietarios de medios impresos de toda América, y esta asamblea, la número 68, se dijo, estuvo enfocada en examinar «la situación de la libertad en el continente».

El contrapunto en este tema, lo dio un comunicado dado a conocer por diversos medios alternativos, un documento que fue suscrito por más de un centenar de escritores, periodistas y defensores de derechos humanos, y en el que se acusa a la Sociedad Interamericana de Prensa de “boicotear la democratización de la información en América Latina”.

Entre los firmantes del escrito, hay varios periodistas chilenos, e incluso también el Premio Nobel de la Paz (1980) el argentino Adolfo Pérez Esquivel, todos quienes aseguran que la SIP busca coartar a los gobiernos que pretendan avanzar hacia la democratización de la información.

El comunicado titulado «Recado a la SIP: Basta de engaños», se centra en que la Sociedad Interamericana de la Prensa cual cártel de manipulación mediática pretende embestir con una campaña que deje muy en claro que su poder acumulado es intocable. Esto implica, según el documento, algo tan simple como que cualquier intento de iniciativa que propicie “mayor diversidad y pluralidad en el mundo mediático debe ser condenada por atentar a la libertad de expresión».

Sin duda, lograr democratizar los rígidos parámetros de los medios de comunicación que pertenecen a grandes grupos familiares, que concentran y monopolizan la prensa escrita, es un desafío permanente en toda América. Y particularmente en Chile, donde existe un marcado duopolio de la prensa escrita, con 2 grandes consorcios que concentran la cantidad de matutinos, vespertinos y semanarios que circulan en el territorio nacional, y donde se evidencia un enfoque predominante sobre la pauta noticiosa.

 “En materia de comunicación no debe establecerse ninguna regulación, bajo la premisa de que la mejor ley es la que no existe», señala el comunicado de denuncia de pensadores y periodistas que acusa a la SIP de pretender ser intocables.

Sin embargo, la propia Sociedad Interamericana de Prensa se autodefine como una organización sin fines de lucro dedicada a defender la libertad de expresión y de prensa en todas las Américas, aunque entre sus  principales objetivos también está “Proteger los intereses de la prensa ”, intereses que no necesariamente tienen relación con los intereses del lector, del ciudadano o del consumidor. Muchas veces, con los auspiciadores y economías en que están insertos.

Hoy, el 67 % de los periodistas considera que la libertad de prensa como derecho constitucional está amenazada en nuestros países latinoamericanos, esto según un estudio divulgado en la propia Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa.  Los países donde más riesgos corre la libertad de prensa son Venezuela (82%), seguido por Argentina (62 %), Cuba (60 %), Ecuador (60 %), Bolivia (41 %) y México (39 %). Y para los encuestados lo que amenaza la libertad de prensa son principalmente las presiones de los gobiernos (36 %), las sentencias judiciales (28 %),  y luego de ello el crimen organizado (9 %) y el poder legislativo (7 %).

Lo preocupante, finalmente, no es sólo que esta realidad de concentración económica de la prensa afecte nuestra libertad en la oferta de medios impresos o noticias que se publican -con el octogenario cierre en Chile del diario La Nación incluido-, también que junto a ello, en Chile como en la mayoría de los países que nos rodean existe monopolio, duopolio u oligopolio en las noticias, algo que parece estar en el ADN de nuestro país y de nuestro sistema económico. Mire a su alrededor, cuántos bancos, farmacias, bencineras telefónicas o cadenas de supermercado ve, 2, 3, 4 como máximo, y si hay más varias son de un mismo propietario …Así la concentración económica ya es una realidad global y poderosa… lo relevante es que usted se entere quién pagará el costo cuándo la economía ponga a prueba a esas “grandes” corporaciones , tal y como está ocurriendo por estos días en Europa…

 

 

 

 

(*) Es Periodista y Editor de Contenidos de EPD Comunicaciones Ltda.

 

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