Martes 13 de septiembre 2011: Columna de Jorge Díaz G.

No tan iguales….

Por Jorge Díaz Guzmán
jdiazguzman@elpatagondomingo.cl

Cuando el domingo pasado el panelista del  programa de TV Tolerancia Cero, Fernando Paulsen, hizo una analogía de la segregación racial en EEUU, con la doctrina “separados, pero iguales” que se aplicó durante 70 años en ese país, con  lo que ocurría en Chile con la educación , muchos señalaron que al periodista se le había pasado la mano en la comparación.

La propuesta de Colegios de excelencia- iniciativa de Joaquín Lavín-  para los sectores menos favorecidos con los ingresos, es precisamente eso, el Estado instala colegios con mejor nivel académico y de infraestructura, pero separados con aquellos destinados a los hijos de quienes tienen más recursos. Es decir “separados, pero iguales”

Según un estudio preparado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico ( OCDE), Chile es el país con mayor segregación socioeconómica entre los países miembros. Este informe dado a conocer hoy, nos pone en una situación vergonzosa, por decir lo menos, y viene a validar la postura de los estudiante que reclaman fin al lucro en la educación y garantías reales que aseguren la equidad en el acceso a la calidad de la educación.

Pero eso no es todo. Chile es el país de la OCDE  que tiene más peso relativo en el financiamiento privado en la educación primaria y secundaria, y el que tiene menor inclusión dentro de un mismo segmento socioeconómico de sus alumnos, según el informe de ésta organización.

Entonces cuando los estudiantes hablan de una reforma profunda en el sistema de educación en Chile, no hablan solo de recursos financieros destinados a las becas, a la subvención o la infraestructura educacional, esa es una parte de la demanda, lo que claman los estudiantes y gran parte de la sociedad, es una transformación en cómo estamos distribuyendo esos recursos.

En los países, con los cuales se compara Chile, la inclusión social, es decir, la vinculación socioeconómica con el conjunto de la sociedad alcanza el 75% como promedio, y en los más igualitarios, como Finlandia y Noruega, ese indicador llega al 89%, en nuestro país estamos bordeando el 50%. Básicamente, nuestro país segrega a poco más de la mitad de la población. Pero lo más curioso es que el modelo chileno, es el que más recursos económicos estatales  destina a financiar la educación privada, sea ésta media o universitaria.

Este estudio explica por qué nuestra educación está en crisis, ya que mientras Chile destina 2 mil 700 dólares a un estudiante de educación básica, los países OCDE destinan más de 7 mil dólares, en tanto en la educación media la diferencia es mayor aún, llegando a casi 6 mil 500 dólares menos, por alumno año.

El “separados, pero iguales” en Chile no solo es una realidad, sino que también es un fundamento más para hacer una profunda modificación al sistema que tenemos, y repartir la riqueza equitativamente, derribando las barreras que impiden lograr una verdadera integración social.

De lunes a viernes, de 14 a 15 horas, por www.radioventisqueros.cl/radio_online.html

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