Miércoles 10 de agosto 2011 – Columna de Jorge Díaz G.

Prisioneros del pasado, contra los espíritus libres

Por Jorge Díaz Guzmán
jdiazguzman@elpatagondomingo.cl

Los lenguajes usados por los altos dirigentes de todo el espectro político nacional demuestran que viven en un constante proceso de regresión, la memoria reciente bloquea la vista de quienes ven en las manifestaciones de los estudiantes y ahora también de los ciudadanos que se suman al descontento social.

Cual más cual menos, refleja sus miedos del pasado, como si estuviéramos ad portas de una crisis institucional, o que de seguir las manifestaciones, podríamos caer en una situación similar a la ocurrida en los años ’70. En tanto, al otro lado de la acera, las nuevas generaciones (sin considerar a quienes ejercen la violencia), marchan, se expresan y se manifiestan sin los temores de nuestra clase dirigente. Ninguno de ellos tiene como objetivo político, darle una derrota al gobierno o generar una crisis institucional, al revés, es un emplazamiento, para que se rectifique un modelo, que sí hace crisis en Chile y en varios países occidentales. El reclamo es contra las malas prácticas del mundo financiero, incluyendo el sistema de financiamiento de la educación en todos sus niveles.

Los jóvenes de hoy, no tienen pudores, ni complejos, fenómeno que se manifiesta de alguna manera, cuando alumnos de los más privilegiados colegios del sector oriente de Santiago, como el San Ignacio y los “college”, donde estudian  hijos de quienes tienen mayores recursos,  también se sumaron a las movilizaciones estudiantiles. Son jóvenes que tienen su futuro asegurado, sin embargo, entienden que los demás no y que eso es injusto. No hay en ellos una reacción ideológica, sino ética, o ambas.

Las lecturas que hacen algunos actores de la política criolla, es casi primitiva, regresiva y prisioneros del pasado, pareciera que no se han dado cuenta que hace 20 años cayó el muro de Berlín y asocian las movilizaciones con el comunismo. La línea discursiva del Ministerio del Interior, más parecen ecos de los «Cardemiles» y «Jarpas», que el de un gobierno moderno, de esa nueva derecha, que anunció el actual ministro de Defensa Andrés Allamand.

Como también, no interpreta la realidad,  la reflexión del ex Presidente Frei Ruiz-Tagle, cuando señala, que “estamos al borde de la ingobernabilidad”. Se puede decir, que estamos frente a un gobierno, que no sabe enfrentar conflictos, que no tiene expertis política, que la mayoría de sus ministros y directivos, antes de asumir sus cargos, ni siquiera fueron presidentes de curso, en fin, la critica puede ser política, pero las instituciones en Chile siguen funcionado. Después de cada jornada de protesta, la gente va a sus trabajos, concurre a los bancos, paga, aunque con dificultad, sus cuentas de luz, de agua y sus impuestos, el país funciona.

Entonces lo que  espera la gente, que hace sonar sus cacerolas (no por hambre o falta de productos), reclama espacios donde discutir los problemas que les afectan, que se tomen medidas nuevas y se llegue a consensos, ya no mínimos, sino a consensos máximos.

La gente y los estudiantes exigen esfuerzos de quienes tienen el poder, económico y político. Echar mano a una generosa billetera fiscal, mayores espacios de participación en la decisiones del Estado y una mayor carga tributaria a quienes exhiben los beneficios de un modelo con muchas contradicciones.

De lunes a viernes, de 14 a 15 horas, por www.radioventisqueros.cl/radio_online.html

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