Viernes 27 de mayo 2011 – Columna de Opinión EPD

Renovando paradigmas

Por Jorge Díaz Guzmán
jdiazguzman@elpatagondomingo.cl

Escucha el programa Después D – Viernes 27 de mayo 2011

Entre los debates nacionales, que tienen que ver con los derechos civiles, tenemos por estos días el matrimonio o uniones civiles entre personas del mismo sexo. La discusión no surge por casualidad, fue motivo de debate en las pasadas elecciones presidenciales y todos los candidatos, con sus matices, respaldaban la demanda de los llamados grupos de minorías sexuales. El actual mandatario, en las últimas semanas de su campaña fue mucho más osado que sus adversarios y apareció en su franja televisiva junto a una pareja de homosexuales, tomados de la mano, señalando que en su Gobierno esas relaciones tendrían una respuesta en nuestro ordenamiento jurídico, a través de una ley que reconociera el derecho a vivir en pareja.

Esta nueva forma de relaciones, que en la historia de la humanidad no es nada nuevo. Hay documentos que la sociedad griega, antes de nuestra era, los reconocía y admiraba incluso. Sin embargo, el desarrollo de la actual civilización y la concepción religiosa de la familia, fueron acotando la vida marital hacia las relaciones heterosexuales y se asumió, con las excepciones naturales, como lo normal.

Luego, a partir del 1900, surgieron las primeras manifestaciones de grupos que reclamaron que se les reconociera su condición de homosexuales y el derecho a vivir en comunidad, lo que fue sancionado fuertemente en occidente y en otros países del mundo oriental, incluso penado con la muerte.

Ahora ya, en el siglo XXI, cuando algunos filósofos contemporáneos nos señalan que estamos viviendo la era posmoderna, la unión de personas del mismo sexo es un tema recurrente a lo que no está ajena la sociedad chilena, para unos inaceptable, para otros tolerable y los menos adhieren sin condiciones. Este debate, en el Chile de hoy tiene a nuestra clase política cruzada por concepciones religiosas y valóricas, sin que la ciudadanía aún participe activamente en la discusión….

Para un sector de nuestra sociedad -representada por los grupos más conservadores conformados por la Iglesia Católica tradicional y partidos como la UDI y la Democracia Cristiana- hablar de uniones civiles entre personas de igual sexo es simplemente inaceptable.

El postmodernismo asume estos cambios culturales de manera menos traumática, asumiéndolos como parte de la evolución humana, ya que ésta tendencia valora y promueve el pluralismo y la diversidad social.

El vínculo entre personas de igual sexo ya ha sido debatido en los principales foros internacionales y es considerado como parte de los Derechos Humanos Universales, respaldado por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que considera que el matrimonio es un derecho que asiste a todas las personas con independencia de su orientación sexual.

Hace unos días, en esta misma tribuna, decía que nuestra clase política, cada vez que tiene que enfrentar temas complejos, evidencia ciertos grados de miopía, entendiendo como tal la capacidad para ver un poco más lejos que la punta de la nariz. Da la impresión que le cuesta asumir la realidad que nos presenta el postmodernismo, que se evidencia con cambios sociales de magnitud, como la desacralización de la política y la desmitificación de los líderes.

Hoy los ciudadanos tienen una preocupación activa en los grandes problemas económicos, políticos, sociales, religiosos y medioambientales que afectan a la sociedad y uno de ellos es, sin duda, la necesidad de derribar un nuevo paradigma, las relaciones afectivas  hoy son entre personas, independientemente de su género u opción sexual.

De lunes a viernes, de 14 a 15 horas, por www.radioventisqueros.cl/radio_online.html

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