Crónica «Después D» – Miércoles 11 de mayo 2011

El remolino de la inconsecuencia

Por Claudio Díaz Peña
cdiaz@elpatagondomingo.cl

Escucha el programa Después D – Miércoles 11 de mayo 2011

¿Se puede ser afín al gobierno y estar en contra de HidroAysén? ¿Es posible ser opositor a las represas y trabajar en puestos claves de la administración de Gobierno en la Región de Aysén? ¿Se puede vender insumos o servicios a HidroAysén y al gobierno, y a la vez rechazar el megaproyecto hidroeléctrico? Estas preguntas reflejan en parte lo que hoy genera a nivel económico, ético, y social la irrupción del avance de una eventual construcción de represas en la Patagonia.

Y es que, a veces, es mucho más complejo asumir una postura dura y nítida en temas comunidades relativamente pequeñas como la región de Aysén, donde 105 mil habitantes nos vemos a diario, nos conocemos y hoy nos sentimos más que nunca en medio de una batalla declarada entre quienes sin preferir las represas, apuestan a sacar el mejor interés para la región de materializarse la iniciativa, y quienes no están dispuestos a hipotecar en ningún caso lo que consideran el valor absoluto de este territorio

Desde hace 3 años, cuando comenzó la tramitación ambiental de HidroAysén incluso, las propias autoridades regionales -en su fuero más interno- tenían la confrontación de si hacer la “pega” implicaba ir en contra de sus convicciones personales. Hoy al interior de las propias familias patagonas existen intensos disensos sobre qué es lo mejor para la región. La división crece entre los ayseninos y se acentúa más daño que en cualquier parte del país, porque se sabe que se está frente a algo monumental, potente, que inevitablemente cambiará la visión y la vida sobre la Patagonia Aysén y su gente, un costo que conforme pasan los días se va experimentando más a flor de piel, y que vamos asumiendo en las relaciones de negocios, en las relaciones de trabajo, en las relaciones de amistad y en la relaciones de familia, de manera obligada, una sensación que muchos no experimentaban hace casi 40 años, desde principos de la década de los ‘70…

Que la Comisión del Servicio de Evaluación Ambiental estuvo “libreteada” por el Ministro del Interior, que los manifestantes anti-represas se organizaron, a través de las redes sociales en Internet, para realizar desmanes en todo Chile, que la Concertación “amarró” el proyecto hace ya unos años, que la empresa presionó para sacar un trámite favorable, que los políticos se pelean por oponerse y llenarse de empatías ciudadanas. Todo parece estar planificado y calculado previamente. Menos los costos que implicará para la gente de Aysén la etapa –hasta ahora- más radical de este conflicto.

Porque, ciertamente, es muy fácil culpar de todo “al resto”, al del lado, al del frente, al que estuvo antes y al que está ahora. Lo realmente difícil es asumir la acción y decisión personal, lo propio, y justificarse, y más aún, reflexionar qué hemos hecho hasta ahora, cada uno de nosotros, para llegar a este punto. Reflexionar a quién le hemos entregado nuestro voto o cuánto de la Patagonia hemos protegido a diario: ¿estamos dispuestos a dejar de comprar ropa outdoor hecha en países donde la industria comercial se abastece con energía nuclear, termoeléctrica o hidroeléctrica, o a dejar de utilizar nuestros notebooks y celulares que integran componentes producidos a partir de industrias emisoras de CO2, o estamos dispuestos a dejar nuestros autos petroleros, 4×4, que contribuyen con sendas emanaciones a nuestro aire aysenino o dejaremos algún día de usar la leña que aparte de ser nativa, provoca tal contaminación, que Coyhaique queda en emergencia ambiental varias decenas de veces al año?

El punto es, que para exigir «consecuencia» a un Gobierno, a un Presidente, a la Concertación, al país o a una empresa, primero debemos partir siendo consecuentes individualmente en nuestros actos, no olvidemos nunca que detrás de todo gobierno, empresa o conglomerado, estamos nosotros mismos. Y si no comenzamos pronto, nosotros, a ser consecuentes “de verdad”,  no podrá serlo el gobierno, la empresa, el partido político o la ONG para la cual tú trabajas o aportas.

Hoy, las aguas en Aysén están opacas y revueltas, y muchos están recién aprendiendo a nadar, para no “ahogarse” en su propia falta de consecuencia…

De lunes a viernes, de 14 a 15 horas, por www.radioventisqueros.cl/radio_online.html

Un comentario en «Crónica «Después D» – Miércoles 11 de mayo 2011»

  • el 12 mayo, 2011 a las 12:33
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    qué horror!!! qué va a pasar con los animalitos y con toda la vida silvestre que se les inundará su casa????… las autoridades que votaron no pensaron en ellos, soló en las ganancias que esto significará a su bolsillo. Qué lástima más grande, ojalá se pueda hacer algo para que esta locura retroceda.
    Saludos.

    Carolina
    Cunco – Araucanía

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