Crónica Después D – Martes 25 de Enero 2011

Ojo con la responsabilidad social…

Por Jorge Díaz Guzmán

Cada vez es mayor el denominado control social o control ciudadano en Chile.

En los países desarrollados este concepto es ejercido prácticamente por toda la ciudadanía y no sólo tiene que ver con el comportamiento de los actores gubernamentales, sino que también con el comportamiento de las empresas y de todo aquel que tiene un rol público en la sociedad..

El concepto de accountability social acuñado por Catalina SMULOVITZ y Enrique PERUZZOTTI, podría definirse como el mecanismo de control de las autoridades a través de las actividades de asociaciones de la sociedad civil, movimientos ciudadanos y medios de comunicación. Básicamente, particularizan a un conjunto heterogéneo de iniciativas por parte de los actores mencionados que demandan legalidad a las instituciones gubernamentales así como también están abocados a denunciar los actos ilegales en otros ámbitos de la sociedad.

Este concepto ha tenido un importante desarrollo en los últimos años en Chile, que se acentúa con el denominado gobierno ciudadano de la ex Presidenta Bachelet y ahora con el actual gobierno, que ha señalado que habrá un Sernac Financiero para controlar a los bancos y casas comerciales que otorgan crédito y profundizando los llamados «observatorios de gestión».

Pero como señalaba, este rol de los ciudadanos, que también lo hace más activo, lo incentiva a que sea más responsable, la crítica hacia alguien que no este cumpliendo determinada norma, lo obliga a, primero ser él responsable en sus conductas sociales. No puede ser un ciudadano como el padre Gatica, ¿verdad?  No saltarse la fila en el banco, no cruzar la calle con luz roja, no botar un papel al suelo, cortar el pasto frente a su casa, en fin, hacer las cosas que están establecidas socialmente con cierta rigurosidad.

Hoy con las denominadas redes sociales es mucho más fácil   que una acción de control ciudadano se masifique, ejemplo claro es lo ocurrido al presidente de la república que aterrizó de emergencia en su helicóptero particular en un lugar no apropiado para reabastecer de combustible la nave (eso se hace en un aeródromo con todas las normas de seguridad) en hecho en principio pasó inadvertido, incluso se desmintió, luego aparecieron las imágenes y el audio del propio presidente señalando donde había posado su nave para que le trajeran combustible. Este caso en países como Suiza, Holanda o Nueva Zelandia, primero es difícil que ocurra y si llegara a ocurrir varios perderían su pega, partiendo por la vocera que niega un hecho cierto, luego el encargado de la escolta presidencial y al menos el jefe de gobierno tendría que dar una explicación pública…

Pero lo importante es que estamos todos aprendiendo, por un lado, a ser más responsables con nuestras obligaciones ciudadanas y quienes deben ser controlados, empiezan a asumir que no es posible pasar inadvertidos cuando se tiene responsabilidad social.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *