El espíritu de la Navidad que vive Puerto Aysén

El Hogar del Niño “Madre Eleonora Giorgi” de Puerto Aysén, acaba de cumplir 20 años. A pocos días de celebrar la Navidad, cuentan cómo los niños viven esta fecha. En un lugar con todas las condiciones para un desarrollo adecuado, pero sin lo más importante: una familia. Justamente, es el regalo que más piden los pequeños y que se atrasa por la burocracia de las instituciones dedicadas al tema.

Por Luis Avendaño M.
Desde Puerto Aysén

 

   Orgullosa muestra el dibujo que desde Italia le envió uno de los menores que pasó por el Hogar del Niño “Madre Eleonora Giorgi”. Recuerdos de 20 años de funcionamiento que su mentora, sor Augusta Pedrielli, mantiene frescos en su memoria y relata con la claridad que da el haber estado en cada detalle de una obra por la cual han pasado alrededor de 560 pequeños y que ha ayudado a cambiar una cruda realidad de los años ’80, la mortalidad infantil (ver recuadro).

   Ad portas de la Navidad, se preparan las tarjetas con dibujos de los propios niños y las paredes lucen adornos alusivos a una fecha importante para un hogar administrado por religiosas. “Los niños sienten mucho la Navidad, por los regalos. Eso está bien, porque dios nos mandó a su hijo como regalo.  Pero los hombres los hemos transformado en demasiados regalos”, advierte la religiosa italiana.

   Nos invita para el 23 de diciembre y cuenta que ese día celebrarán la Navidad. Aunque con una novedad, el pesebre humano no estará conformado por los niños como en otras oportunidades. “Este año dije: ‘lo vamos a hacer de otra manera’. Como son 20 años vamos a hacer un pequeño relato y van a ser las tías los personajes del pesebre y quienes anuncien la llegada del mesías”, cuenta Pedrielli, con la energía que la caracteriza.

   Celebración que los niños viven de manera especial y sin menos regalos que cualquier otro pequeño. “Incluso, demasiados. Los rompen antes de tiempo, pero son para eso, para que los gocen. Nadie se los va a prohibir”, asegura.

   Una Navidad lejos de casa, experiencia que casi ninguno de los niños recuerda. El haber llegado al poco tiempo de nacer y venir de familias mal constituidas, provoca que no echen de menos.

 

Navidad, fantasía y consumo

 

   “Es lamentable, porque la realidad se ve distinta entre la familia y los niños. A ellos se les despierta la necesidad de familia. Hay expectativas, fantasías. En el caso de las familias uno no ve el cambio que uno podría imaginar. Los que vienen durante todo el año se mantienen en Navidad, pero no es que aparezcan los demás papás. Y  el significado es más consumista, vienen para darles el regalo. Pero los niños necesitan otras cosas”, opina María Inés Figueroa, asistente social del hogar.

   Los pequeños tienen la noción de lo que es Navidad. Aunque muchos de ellos están alejados de sus familias, el colegio, la televisión, la radio y los preparativos que empiezan a realizar las propias tías, refuerzan esa idea.

Este año las tías realizarán el pesebre humano.

   Lo que sí aumenta es la llegada de particulares que pretenden compartir un momento con ellos. Aunque, no siempre de la manera más adecuada. “Piensan que con traer un regalo están okey. Pero lo que ellos menos necesitan en estos periodos es sentirse un objeto de caridad. Son niños igual que otros, que necesitan tranquilidad, cariño y estar felices.  Ellos se perciben como cualquier niño. Por ejemplo, una actividad que pudiese venir un particular a jugar con ellos, una once rica, ver una película, aportaría mucho más a que vengan, le entreguen un regalo y listo”, asegura la profesional.

   Aunque el aumento de apariciones de particulares (entre ellos, autoridades) y familiares, muchas veces viene acompañado de promesas de nuevas visitas, que de no cumplirse dañan a los niños. “Ellos esperan del resto la misma honestidad con que ellos se muestran al mundo. Confían que el resto va a obrar de la misma manera. Dan por hecho la palabra empeñada”, señala la asistente social.

   Al respecto, sor Augusta no olvida el relato que le hizo un niño adoptado, cuando lo visitó en Italia. “Me preguntó de dos hermanitos que vivían acá. Le dije que ya no estaban, se habían ido en adopción. Me dijo, ‘¿y su mamá no los visitó más?’ Luego me dijo ‘Fanno tutte cosí (hacen todo así)’. El tenía asumido que las madres les mienten a los hijos, porque el tuvo esa experiencia”.

 

El regalo más preciado

 

   “Una nueva familia”, es lo que más piden los niños del hogar esta Navidad. “Los chicos llevan no se cuanto tiempo esperando sus nuevos padres. Es triste. Por ejemplo, hay unos hermanitos que llevan más de un año esperando y van a tener que pasar una nueva Navidad acá”, cuenta Maite Candia, sicóloga del Hogar del Niño “Madre Eleonora Giorgi”.

   Incluso, con algo de tristeza cuenta que a principios de 2010 le había comentado a algunos niños que la próxima Navidad no estarían en el hogar. Es que nunca pensó que los trámites de adopción demorarían tanto. “La capacidad de gestión que tiene Sename en estos momentos es básica”, asegura.

   “Sename se ha quedado obsoleta con el tiempo. En el ámbito judicial también hay muchas cosas que modificar. Creo que se debe volver a valorar lo que dice la ley y los convenios internacionales, de priorizar el interés de los niños.  Lo ultimo que se considera es su bienestar”, agrega María Inés Figueroa.

   Es que todos en el hogar coinciden en la importancia de conseguir una familia para los niños.  “Acá no les falta nada, pero no está lo principal, ser parte de una familia, tener un papá, una mamá, que puedan irse a la cama con ellos. Acá no te puedes llevar a la cama a 30 niños”, dice sor Augusta.

   “A corto plazo sueño que existieran menos tramites o burocracia, que fuese un poquito menos larga la estadía de los niños. Es verdad que hay que tener prudencia, pero por mucho cariño que se les de, el niño internado queda marcado. Los niños logran más cercanía con una tía, pero pasan 3 al día. No puede haber un apego continuo y el niño necesita una estabilidad emocional”, agrega la religiosa.

   Una demora que no se debe a la falta de interesados en la adopción. “Hay tantas familias que necesitan. Las familias esperan y esperan. La gente al final se aburre, se cansa. La prudencia debe prevalecer, no se puede entregar un niño a cualquiera, pero debe agilizarse un poco más”, señala Pedrielli.

   Pese a todo, varios niños del hogar se han ido en adopción durante estos 20 años. “Las familias chilenas que adoptan quieren perder de inmediato el contacto con nosotras, pero los del extranjero mantienen sus raíces. Sus familias no se lo quieren cortar, porque al final dicen, ‘¿dónde nací?’  Y les dicen, ‘en Puerto Aysén, Chile”.

   Un final feliz para varios niños que ahora se acercan a la misma edad que cumple el hogar, 20 años. “Hay 2 gemelos con los que todavía estoy en contacto. A uno lo tuvimos 8 meses con oxígeno día y noche, todos decían que se iba a morir y ahora está en Italia, en un liceo de arquitectura. Han dejado una marca imborrable en mí. He mantenido el contacto con ellos. Siempre que he ido a Italia los he ido a ver. Escuchan pura música chilena”, relata sor Augusta.

   Una obra que no ha estado ajena a los rumores. “En Puerto Aysén las opiniones están divididas. Hay gente que le tiene mucho aprecio a la obra, pero hay gente que levanta injurias sobre el hogar. Dicen que a los niños los venden, que los mandan a Italia.  Debieran empezar a tener un poco de respeto por lo que significa esto. Antes de decir cualquier cosa hay que informarse, porque hacen un tremendo daño. Acá llegan familias aterrorizadas, porque les dicen que cuando sus niños lleguen acá los van a regalar. Nosotros tenemos la obligación de protegerlos cuando están acá y trabajar con las familias para revertir la situación, pero hay casos en que no se puede”, asegura María Inés Figueroa.

    Tanto es así, que hace unos años el propio hogar les entregó casas a 20 familias de sus niños. Modestas, pero adecuadas para vivir. “Nosotros queremos que se inserten en su familia. Estamos en medio de tribunales y Sename. Después, si por algún motivo el tribunal declara que la familia no está apta, lo da en adopción”, aclara sor Augusta.

   De hecho, aseguran que no existe demanda espontánea. Todos los niños ingresan al hogar por vía judicial. Y del orden del 30 a 40% de los menores están en abandono total, sin ningún contacto con los familiares.

   Con la convicción de la importancia de que los niños estén en una familia, Sor Augusta Pedrielli tiene claro su sueño. “Que desaparezca la necesidad de tener un hogar”, sentencia.

 

“Los niños sanos se contagiaban con los enfermos”

 

   En la década de los ‘80, la Región de Aysén tenía la tasa de mortalidad infantil más alta del país, 40 x 1.000. Estadística del Ministerio de Salud  de aquel tiempo, que se sumaba a que tenía el mayor índice de madres adolescentes y de niños nacidos bajo peso, entre otros aspectos.

   Como enfermera a cargo del Servicio de Pediatría del Hospital de Aysén, Sor Augusta Pedrielli sabía de esos antecedentes y también que todos los menores con algún problema familiar iban a parar al centro asistencial, produciéndose una sobrepoblación de pequeños. “El tribunal enviaba niños y todos iban a parar al hospital. Los niños sanos se contagiaban con los enfermos”, cuenta la religiosa. Es que en toda la región no existía un hogar para niños de 0 a 2 años (ahora el Eleonora Giorgi tiene niños de hasta 0 a 7 años). Situación que estaba por cambiar.

En 1988 las Siervas de María celebraban 50 años de presencia en Chile y Pedrielli aprovechó un viaje a Italia para presentar a su congregación la idea de crear un hogar de niños. Iniciativa que fue apoyada plenamente.

Así, a partir del 20 de noviembre de 1990 abría sus puertas el Hogar del Niño “Madre Eleonora Giorgi”. Denominado así en honor a la madre superiora que en 1938 se atrevió a enviar a Chile a las primeras 7 religiosas de la congregación. Toda una osadía, en tiempos en que viajar desde Florencia hasta Puerto Aysén no era nada de fácil.

Casi tan complicado como los inicios del hogar. Cuando debían mantenerse con el apoyo que llegaba desde Italia y  casi el 90% del sueldo de enfermera de Sor Augusta. “Por suerte tenía un buen grado”, cuenta la religiosa.  A fines de 1994, firmaron un convenio con Sename, lo cual les alivió en algo la carga económica. Sin embargo, vendrían nuevos desafíos.

La detención de Augusto Pinochet en Londres motivó la entrega a Sename de hogares de menores administrados por mujeres de Carabineros. En Puerto Aysén, poseían el Hogar “El Ángel”. Para evitar su cierre este fue ofrecido a las religiosas.  “Sename nos pidió hacernos cargos y dijimos que no varias veces. Hasta que un día pasan por aquí 18 niños con las tías, de los cuales la mitad eran niños que habían pasado por acá. Ellos trabajaban de 2 a 6 años de edad y nosotros de 0 a 2 años. Nos dio pena decir que no. Nos trajimos a Irene Macías, de la Escuela Gabriela Mistral, para que lo dirigiera”, recuerda sor Augusta.

Así, ampliaron su infraestructura, llegando a los 2.500 metros cuadrados que tienen hoy. Por diferencias con instituciones de gobierno a 7 años de iniciado su funcionamiento decidieron cerrar el Hogar “El Ángel”. Sin embargo, al poco tiempo suscribieron un nuevo convenio con la Junji, para ocupar dicho espacio para una sala cuna.

“La alianza con la Junji fue muy positiva, porque la calefacción, en parte, la compartimos entre ambas instituciones. Si fuese solo el hogar, estaría cerrado en este momento”, asegura la religiosa.

Es que la subvención del Sename no alcanza, porque deben cubrir 24 horas al día. El apoyo de Italia ha disminuido por la crisis económica y porque la congregación está abocada a algunos proyectos en la India. Por otra parte, el apoyo de privados chilenos casi no existe. Sólo Friosur les regala cerca de 25 kilos de pescado todos los meses. Mientras que el municipio les entrega el petróleo para la calefacción, de todas maneras insuficiente para los gastos que tienen por ese ítem. A eso se suman $500 mil mensuales por parte del Servicio de Salud.

Todo, para mantener una gran obra. “Tenemos un gimnasio adentro. Los que han venido de afuera dicen que es uno de los hogares más lindos, más funcional, con todos los resguardos posibles. Acá hay calefacción central que funciona a petróleo, que luego del gasto de personal es el gasto más grande”, cuenta sor Augusta.

9 comentarios en «El espíritu de la Navidad que vive Puerto Aysén»

  • el 22 diciembre, 2010 a las 09:00
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    Conozco de cerca el trabajo de Sor Augusta en el Hogar, he sido testigo del amor, la dedicacion asi como tambien de las multiples preocupaciones y dificultades que deben sortear dia a dia, mes a mes para salir adelante. Es una obra maravillosa que logra muchas veces revertir la adversidad y darles la oportunidad de una vida maravillosa como debe ser.

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  • el 22 diciembre, 2010 a las 12:41
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    Me encantó esta nota, soy locutor de Radio Ventiesqueros.

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  • el 22 diciembre, 2010 a las 23:34
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    Como señala Sor Agusta…lo ideal en nuestro pais es que no existieran hogares de niños y niñas…pero nuestra realidad es otra…lejos los habitantes de esta hermosa region Aysen debieran sentirse orgullosos/as por contar con un hogar para niños y niñas…espectacular desde su infraestructura… y lo màs importante de su capital humano… todos/as quienes laboran alli, liderados por esta persona maravillosa que Dios nos envio desde Italia, son personas con un profundo compromiso social y amor incondicional hacia los niños y niñas.. a la espera que estos puedan ser reinsertados en sus familias de origen o encontrarse con su familia del corazón que ansiosa y con un profundo amor espera que su hij@ los encuentre…
    Felicitaciones por el reportaje y ojalá pudiera tener una difusion a nivel nacional…

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  • el 10 mayo, 2011 a las 13:08
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    exactamente concuerdo con lo que dice el articulo, respecto de la maldita burocracia, dos niñas de ese hogar estuvieron a punto de ser hijas nuestras, pero la burocracia y la decision de una jueza nos dijo que no, hoy en dia quizas aun estan alli las pequeñas,,,y la jueza tranquila en su casa

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  • el 8 junio, 2011 a las 22:18
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    mi comentario es porque aparece una foto de una menor que ya está con su mamá, porque no se ha comunicado que ella estuvo provisoriamente, no abandonada. Y ahora vive feliz con su madre informarlas cosas positivas hacen bien.

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  • el 13 mayo, 2012 a las 19:20
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    hola .. me gustaria poder comunicarme con ustedes .. mi hermana gemela y yo .. nosotras fuimos parte de ese hogar .. yo me llamaba maria de los angeles en el hogar y mi gemela maria clara .. nos adoptaron Luis Hernandez Pinar , Maria Cristina Miranda .. quisiera poder comunicarme con ustedes y que nos conozcan ahora que estamos grandes . nacimos el 11 de febrero del 93 .. bueno les dejo un gran SALUDOS Y CARIÑOS .. Pia Hernandez Miranda

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    • el 1 agosto, 2012 a las 12:41
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      si las recuerdo perfectamente y rcuerdo que las dos reingresaron al hogar dos gemelas muy linda y ojala pudieramos reencontrarnos
      un abrazo grande,
      nuestro correo es: hogareg@entelchile.net
      un abrazo grande solo hoy encontre este mensaje porque alguien de stgo me lo dijo..
      sor augusta

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      • el 20 junio, 2014 a las 20:47
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        hermana , nunca vi su respuesta mire a la fecha que lo veo , le dejo mi correo piamariadelosangeles@gmail.com y mi numero de clular 62303228 Ciudad de antofagasta . me gustaria reencontrarnos con ustedes para que conozcan nuestra historia de vida , igual es penosa , pero gracias por habernos tenido en su hogar de monjitas , cariños de Pia maria de los angeles hernandez miranda , yo era la maria de los angeles y mi hermana la clarita que hoy en dia recibe el nombre de Paz maria critina hernandez miranda.

        nuestor padres un oficial de carabineros Luis alonso hernandez pinar y mi madre Maria critina miranda del castillo .
        abrazos 🙂

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