Relaciones laborales en Aysén sacan ‘promedio rojo’

EPD conversó con 6 dirigentes laborales que representan a cerca de 4 mil trabajadores de la Región de Aysén. Sus miradas sobre el estado de sus demandas durante los primeros 9 meses del gobierno de Sebastián Piñera en la zona, las acciones que han profundizado la mermada estabilidad laboral, el precario diálogo con las autoridades y la necesidad de trabajar en una mayor unidad público-privada.

Por Equipo Periodístico EPD

 

   La pregunta obligada era cómo se analizaba el año 2010, el del Bicentenario del país, y que comenzó con una nueva administración encabezada por el Presidente Sebastián Piñera, el 11 de marzo pasado, pero desde la óptica de los trabajadores, donde los temas laborales y la forma de relacionarse con las actuales autoridades ha marcado el resultado de la ‘temperatura’ que hoy evidencian los distintos representantes de la fuerza de trabajo de la Región de Aysén.

   Sin eufemismos, de inmediato califica de “negativo” este 2010 para los trabajadores de la región, Jovel Chodil Velásquez, presidente de la CUT Provincial de Coyhaique, quien lleva 5 años en el cargo, mientras a diario se desempeña como asistente educacional de la Escuela Rural de Valle Simpson.

   Chodil explica que había esperanza en un gran sector de los trabajadores, “no en vano el señor Piñera sacó aquí el 70% de la votación y dijo que acá en la Región de Aysén iba a nivelar la zona a partir de 2011 y ya vemos a todas luces que no va a ser realidad”.

   El dirigente de la CUT también recuerda que el actual Presidente prometió crear 250 mil empleos por año, un millón en su periodo, “y en Puerto Aysén tenemos un 10% de cesantía, y algo similar en Coyhaique, ha habido mucha disconformidad en algunos sectores y esto ha dañado a los trabajadores”.

   Otros anuncios preocupantes, señala, son la intención de aplicar la flexibilidad laboral o solicitudes al gobierno como el del presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Carlos Eugenio Jorquiera, respecto a suprimir la indemnización por años de servicio o bajar el sueldo mínimo, con el argumento de poder contratar más gente. “Y así una serie de anuncios o peticiones que están haciendo personeros de la derecha o empresarios y que tenemos la preocupación de que se pudieran hacer realidad en este gobierno que también es empresario”, concluye Chodil.

 

Dureza y cinismo

 

   La docente Rosa Pesutic, presidenta regional del Colegio de Profesores, comenta en este sentido, lo más reciente para graficar la relación con el actual gobierno. “Ha sido bastante frustrante”, señala, pues durante meses se trabajó en puntos bastantes “sensibles” con el profesorado, y que ameritaban discusión con el gobierno. Temas como la situación a contrata por 3 ó 4 años de docentes que, según indica la ley debieran pasar a titulares, y casos de hasta 11 ó 12 años a contrata, o municipios que adeudan imposiciones previsionales a profesores o cómo incentivar a quienes están en edad de jubilar  y que no lo hacen por las bajas pensiones de la AFP.

   Fueron 9 puntos abordados a lo menos, acota Pesutic, pero tras establecer un protocolo de acuerdo que se consultaba a las bases a fines de noviembre, en paralelo, “resulta que todos los temas que anunció el ministro (de Educación, Joaquín Lavín) y que anunció el Presidente de la República, jamás fueron puestos en la mesa para se discutidos con los profesores”.

   Aunque para la representante de los docentes en gobiernos de la Concertación también había dureza para acoger demandas, “en el caso de este gobierno no sólo hay dureza, sino que también hay cinismo, porque dicen una cosa, pero hacen otra. Se sientan a negociar y por detrás tienen ‘bajo la manga’ muchas medidas que ellos las indican como una ‘revolución’ en la educación, pero en definitiva, nada”.

   Así se afecta la capacidad de diálogo, opina Rosa Pesutic, “lo siento como un retroceso es un estilo de gobernar en que a la ciudadanía no se le consulta (…) no es la costumbre seguramente de estos gobiernos de derecha, el dialogar con la gente, hay un pensamiento de ellos de creer que son depositarios de la verdad y que no hay discusión que valga o tal vez es una mirada de que el trabajador es ignorante, o no tiene idea de nada o que siempre quiere estafar y ‘correrse de la pega’”.

    Como por ejemplo la medida del ministro Lavín de reducir las horas de historia en los colegios, “y en las clases de historia es donde fundamentalmente a las personas se les enseña a ser ciudadano, parece que no les interesa y esa es una medida inconsulta”.

   “Estamos cerrando un año que ha sido muy duro para los trabajadores fiscales, donde nos hemos enfrentado a un gobierno que no ha tenido ningún tipo de contemplación con los empleados del Estado, aquí se ha despedido gente incluso con fuero maternal”, expresa Julio López Ojeda, presidente regional de la ANEF. Confirma que a nivel regional se está en proceso de presentar recursos de protección por 3 casos de despidos en la Gobernación de Aysén.

   Esto lo confirma Corina Molina Oyarzo, presidenta de la Asociación de Funcionarios del Gobierno Regional de Aysén (GORE), que agrupa a 48 personas, “actualmente tenemos desvinculaciones de funcionarios asociados que se desempeñan en la Gobernación de Aysén, cuyos fundamentos no tienen relación con el desempeño reflejado en sus calificaciones. Nos preocupa particularmente que se haya notificado a una funcionaria que actualmente se encuentra con fuero maternal (…) esperamos esto se revierta”.

   Julio López, recuerda que, en abril,  la ANEF entregó un petitorio con 8 puntos al gobierno, con demandas como viático único, asignación de zona y apelando a la estabilidad laboral como tema prioritario, “y hasta la fecha no hay respuesta”, enfatiza.

 

Estabilidad y despidos

 

   La presidenta de los profesores en la zona reconoce que en la región no hay conocimiento sobre fusión de escuelas o cierre de establecimientos que afecten la fuente laboral del millar de colegas que encabeza, “pero es algo que siempre es una amenaza”.

   Algo similar evidencia Alejandro Huala, quien labora en el departamento de Tránsito del municipio coyhaiquino, a nivel sindical es el presidente regional de los empleados municipales (Asemuch) y por estos días es coordinador de la Mesa Regional del Sector Público. Representa a 330 personas y de inmediato aclara que de las 10 municipalidades de la región, “me atrevería a decir que en 7 u 8 municipios los trabajadores están muy bien con su autoridad comunal, en forma tranquila sin temas invasivos que tengan que ver con su estabilidad laboral”.

   Pero se detiene en la municipalidad de Chile Chico, “es sabido que el acalde tiene una manera de llevar las cosas de manera especial”, y un ejemplo puntual es el Bono de Zonas Extremas que se recibe en forma trimestral, e implica un porcentaje adicional que se paga a través de los fondos municipales. En Aysén lo pagan 9 de los 10 municipios, porque Chile Chico no paga ese adicional, “ahí se crea una discriminación importante, porque podríamos decir que hay trabajadores de primera y de segunda en una misma región”.  Huala dice que con esto no se incumple la ley, “porque es un aporte adicional voluntario” que se paga con acuerdo del  concejo  municipal y el alcalde, y en base a la disponibilidad presupuestaria.

   “No es tampoco un cantidad tan significativa de dinero (para el municipio), pero evidentemente para el bolsillo de cualquier trabajador, unas ‘lucas’ más son bienvenidas siempre” y, a juicio del dirigente ésta es un señal del espíritu de las relaciones y del valor que el edil le da a los trabajadores.

   Aysén también registra una situación compleja. Huala recuerda cuando asumió la alcaldesa Marisol Martínez en diciembre de 2008 y se destituyó a 14 trabajadores “de manera muy sorpresiva”, afortunadamente, hoy hay un compromiso público de la autoridad comunal de Aysén de que no habrán desvinculaciones este año.

  “La autoridad comunal en cualquier municipio de Chile y sobre todo en esta región, debe tener una buena relación con sus trabajadores, porque el trabajador municipal tiene un rol muy importante, los municipios cumplen un rol de ‘primera puerta’ donde los vecinos llegan para que se le solucionen una amplia gama de temas, desde la basura hasta el proyecto inmobiliario más grande, tiene que pasar por el municipio. En ese sentido, la función del trabajador municipal es la carne de cañón, es la primera línea de fuego, donde se tienen que cubrir las necesidades más importantes de los vecinos”.

   El dirigente de Asemuch Aysén destaca que en comunas pequeñas un funcionario cumple 3 ó 4 funciones, de tesorero, encargado de permisos de circulación y contabilidad, debido a la capacidad operativa.

   “Teníamos un gobierno de Concertación desde hace 20 años donde no se veía mucho esta situación de cortes masivos, o no renovación de contratos o despidos, se daban, pero de manera muy menor (…) pero cambió el gobierno y cambió la mano, vino una mano mas dura para los trabajadores del sector publico centralizado”, dice el presidente regional de Asemuch, y reconoce que los despidos de este año crean temor y es una señal potente del gobierno, “eso evidentemente habla de la precariedad del empleo público, y efectivamente hay temor, la gente tiene miedo de perder su trabajo, los trabajadores quedan en un ‘limbo’ al final de cada año”.

   No es un temor infundado, dice Huala, cuando no se ha cumplido el compromiso hecho por Sebastián Piñera como candidato presidencial, “y creo que eso no se va a cumplir a fin de año”.

   Analiza que se ha establecido la verdadera precariedad laboral que siempre estuvo, “y siempre hubo señales chicas, hoy se está ‘haciendo carne’ la ley, aplicándose su espíritu total”.

   Aunque marca una diferencia sustancial en el ámbito municipal, donde cada 4 años cambia la mística de trabajo, los objetivos, los énfasis de los alcaldes y el trabajador debe adaptarse a esa nueva administración.  Con la excepción de los municipios mencionados anteriormente, donde ha habido problemas puntuales, “nosotros no sufrimos despidos masivos cuando llega una administración nueva”, básicamente, porque las autoridades entienden y valoran el compromiso de los trabajadores cuando conocen el municipio ‘por dentro’”.

   Jovel Chodil, cree que hay un retroceso, “porque mientras en los gobiernos de la Concertación quizás no se hizo lo que se pudo haber hecho, que era hacer cambios profundos a la Constitución Política, al Código del Trabajo o al Estatuto Administrativo pero se dieron pasos importantes, y en esos pequeños pasos que se dieron, se pretende retroceder (…) hemos visto como en el Presupuesto de la Nación se baja el presupuesto a la Inspección del Trabajo, limitando quizás lo que es la fiscalización”.

   Todo esto ha provocado un desconcierto en los trabajadores, reconoce el dirigente provincial de la CUT, y saca a flote lo dicho por el Presidente en cuanto a que no se entendería con las “cúpulas sindicales”, ni con la CUT , ni con la ANEF, “y eso es muy negativo, porque las organizaciones son representadas por sus máximos dirigentes, el sueldo mínimo se hizo a espaldas de los trabajadores y hoy el reajuste de un 3,7% que está ofreciendo el gobierno se está haciendo sin escuchar a los trabajadores que están pidiendo un 8,9% (…) creemos que estamos frente a un gobierno casi similar a algunas actitudes de la dictadura militar”.

   Desde la ANEF, López dice que la acción del actual gobierno no va a detenerse con el despido de los trabajadores fiscales, “esto seguirá seguramente con el ‘achicamiento’ de los servicios públicos y la reducción de sus funciones y no cualquier función, sino específicamente la de fiscalización, veamos lo que está pasando con el diseño presupuestario para la Inspección del Trabajo, donde precisamente la partida de fiscalización es la que más se redujo, eso es alarmante”.

 

Públicos y privados

 

   Iván Fuentes Castillo, presidente del Consejo Regional de Organizaciones de Pescadores Artesanales de los Fiordos y Archipiélagos de Aysén, Corfapa, entidad que agrupa a unos 600 hombres de mar, habla de una brecha social, pues hay gente que vive en Aysén que aun no recibe el beneficio del avance y el progreso del país.

   “Ha sido un año particularmente difícil, especialmente en el Bicentenario, donde no todos estamos contentos, en un país pujante, donde afuera se aplaude, pero ese aplauso no le ha llegado a todos los chilenos, hay gente que la ha ido muy bien estos últimos 10 años, pero hay gente que no opina lo mismo”, plantea, apuntando que la empresa en Chile debe cambiar su visión, “el entorno es mucho más que las plantas, los árboles y el aire, el entorno también son los trabajadores y también los vecinos”.

    “Es injustificable tenemos una cesantía que existe pero es mentirosa, porque somos una región con grandes recursos naturales (…) y no hemos sido capaces de crear instancias para que los empresarios se interesen en invertir y no venir a ocupar una columna de agua en la zona y llevarse los recursos a otro lado”, explica Fuentes. Un tarea del gobierno para crear nuevas fórmulas y diversificar los ámbitos productivos, “los pescadores artesanales estamos hablando de la pura merluza hace mucho rato, la columna vertebral para la pesca artesanal son máquinas de hielo, camiones frigoríficos, plantas, mini plantas, esas cosas nos darán la oportunidad no sólo de vender merluza sino de abrirnos también a otras posibilidades de mercado, potenciando nuestro trabajo y viviendo más tranquilos”.

   Por lo pronto, hay diferencias con la política central del país y se vienen cambios de leyes en el sector, lo que están trabajando con los senadores de la zona “y en las zonas contiguas tenemos que poder defendernos mejor, pero esa intención tiene que tenerla el pueblo de Aysén, porque las ‘lucas’ deben quedar acá, ya  esta bueno que se vayan todas para allá (a Puerto Montt). Hay que sentase a conversar, pero con las condiciones de Aysén, hasta ahora las condiciones en zonas contiguas las ha puesto la décima región (…) es muy importante que todos nos sentemos a conversar”.

 

Temores y sindicalismo

 

   Julio López plantea que aspirando, muchos, a identificarse con la clase media, en la ANEF se enfrenta una “pérdida de conciencia y ha pasado que nuestra organización sindical también se ha aislado de los trabajadores privados, es por eso que hemos empujado mucho y estimulado mucho que nosotros hacemos sindicalismo y no solo asociatividad, que es inocua”. Una acción que López la cataloga de política, “porque buscamos transformar la política del Estado y eso es absolutamente político, respetando absolutamente las distintas visiones de partidismo político”.

   Para la presidenta de los profesores de la región, el paro nacional reciente fue fundamental, “porque en la medida que los trabajadores podamos demostrar unidad y claridad en lo que pretendemos, sentido de dirección hacia donde se va, tendrá que restablecerse el diálogo. Creo que la tozudez no va poder permanecer por mucho tiempo, hoy hay un gobierno que pretende cosas que son bastantes populistas, así es que en algún momento va a tener que sentarse y escuchar a la gente, sino será un gobierno que no le va a resultar, o al menos no se va a perpetuar”.

   Para Iván Fuentes “la clase humilde, la clase obrera no debe por qué tener temor a manifestar su sentimiento profundo y llegar a un sano acuerdo”, es más bien una oportunidad para el gobierno y para los empresarios para hablar de frente y verse las caras, acota.

   Corina Molina, del GORE Aysén, valora la marcha en Coyhaique del pasado miércoles 24, “para nosotros representa un hecho importante de gran significado, muestra la unidad de los trabajadores públicos frente a la escasa acogida de nuestros planteamientos que tienen que ver con demandas justas y posibles de abordar si existe la voluntad de la administración de turno”.

   Con la masiva manifestación, dice el dirigente de la CUT, sirvió para “demostrar que los trabajadores estamos en pie, por la dignidad de los trabajadores, y por más presión que haya, por más anuncio de despido que haya, el trabajo lo vamos a hacer con dignidad y de pie”. Chodil agrega que “lo importante y lo que nos da ánimo y nos insta a continuar es que hemos visto que continuamente los trabajadores han ido rearticulando sus organizaciones, y sabiendo vencer el temor al desconcierto que existía”. Es fundamental, dice, participar en las organizaciones, unirse a los compañeros de trabajo y, confiar y apoyar a sus dirigentes, “hay que abrirse a todos los sectores y crear un gran frente social y poder mantener los derechos que hemos conquistado con mu8cho sacrificio y ganar espacio en nuestras demandas”.

   “El primer llamado es a organizarse, los trabajadores tienen que organizarse, si los trabajadores no se organizan no son nada”, dice categóricamente Alejandro Huala. Añade que al estar organizados, “la mirada del empleador cambia, cuando los trabajadores se atomizan lo único que consiguen es perjudicarse”. Hay que hacer alianzas entre pares, privados y públicos, “todos somos trabajadores y tenemos las mismas necesidades, de salir adelante con nuestro trabajo y mejorar también nuestra calidad de vida, condiciones laborales y mejorar nuestras leyes”.

   La profesora Pesutic puntualiza, que “si no somos capaces de entendernos o luchar por nuestros derechos, creo que tampoco tenemos la moral como para después enseñarle a otroas a defenderse en la vida a luchar por lo que le parece justo y necesario (…) cuando un profesor cuando un funcionario público sale a la calle a demandar algo es porque se le está conculcando un derecho que por justicia le corresponde”.

   Iván Fuentes enfatiza que “los sindicalistas también tienen que poner de su parte, la ANEF, la CUT, los profesores, los pescadores artesanales, la gente que trabaja en las plantas y con esa gente no nos conectamos, entonces hablo de unidad sindical desde el campo hasta el mar, no para hacerle un escándalo a los gobiernos que vengan, sino para decirles esto es lo que queremos (…) Ello ayudaría avanzar en una sana convivencia, sino seguiremos viendo con gente muy acaudalada y otra viviendo muy mal”.

 

A movilizarse…

 

   Para 2011, de mantenerse la visión sesgada del gobierno, ya se han demostrado acciones de fuerza “las que se irán sumando y cada día radicalizando, porque cuando no se escucha y se hace oídos sordos a las organizaciones sociales y sindicales, entonces también tenemos derecho a hacer valer nuestra voz  y para eso hay diferentes medios”, Jovil Chodil, de la CUT Provincial Coyhaique.

   Iván Fuentes, dirigente de Corfapa, aclara que la movilización no es perversa ni atentatoria contra los gobiernos o al ciudadanía, “es una forma expresar el sentimiento más profundo de las personas” y que recuerda en su sector han sido extremas “como en 2008 cuando las autoridades hicieron oídos sordos a los problemas de la gente”.

 

Asignación de zona

 

  “La dictadura militar generó una discriminación negativa entre los empleados del Estado con uniforme y los empleados del Estado sin uniforme”, explica Julio López de la Anef.

   El beneficio también es parte de las demandas de los trabajadores municipales, una forma de compensar el costo de vivir en esta zona. Alejandro Huala precisa que se trata de una reivindicación que se perdió el año ’73 y que afecta al considerarse este cálculo sólo sobre el sueldo base “que representa entre el 20% y el 25% del sueldo en el mundo municipal, y además los sueldos municipales son más bajos que todo el resto del sector público, por lo que somos doblemente discriminados”.

   A la fecha se han producido algunos avances significativos en los gobiernos democráticos, pero Alejandro Huala piensa que hay una distorsión en que a la gente le cuesta entender que hay precariedad laboral en el mundo público, y también en el privado por eso también menciona el sueldo mínimo regionalizado, una demanda nueva donde los sindicatos privados tienen que trabajar el tema.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *