Los avatares para ver cine en la zona

Ya es casi un clásico ver los últimos filmes de la pantalla grande en Coyhaique y Puerto Aysén, con más que un “desfase” de las fechas de estreno, con “intermedio” y sólo con 1 ó 2 días para asistir. La apuesta de municipios y privados es una alternativa para los cinéfilos locales, pero muchos esperan que, de una vez por todas, podamos tener un  «Cinema à la carte».

Por Claudio Díaz P.

 

   Pago la entrada de $2 mil y entró al cine municipal de Coyhaique a ver la última película del director Christopher Nolan, “Inception” (“El Origen»), protagonizada por Leonardo Di Caprio. La sala está casi repleta y luego de 50 minutos hay “intermedio”. Se corta la película. Se encienden las luces, y la mitad del cine sale a comprar. Luego de unos minutos se reanuda la exhibición, que sólo tuvo lugar un sábado y domingo de la primera quincena de septiembre, aunque el estreno en Chile del largometraje de ciencia ficción fue 2 meses antes.

   Así es la forma de ver cine en Coyhaique o Puerto Aysén, pese a que hay salas de cine remodeladas y acondicionadas, con relativa regularidad se ponen en pantalla grande títulos de “taquilla”, lo que depende del interés de privados y organizaciones que a través de este nicho insatisfecho, logran beneficio en favor de sus obras sociales.

 

“No es posible”

 

   Hace unos días estuvo en Coyhaique la actriz Catalina Saavedra, y tras conversar con el director regional de Cultura, no entendía.

   “No puedo creer que en este lugar no haya cine. Aquí hay un lugar que dice ‘Cine Municipal de Coyhaique’, pero ¿hay cine?”, nos comentaba la protagonista de La Nana quien estuvo en abril pasado en la segunda versión del Festival de Cine de la Patagonia.    

   “Cómo puede ser que las personas tengan que pagar $100 mil para ir a Puerto Montt que es lo más cerca para ver cine, no me cabe en la cabeza. Vine en abril al festival de cine y me parece admirable lo que ese grupo hace, pero también me parece increíble que no tenga una continuidad. Porque no necesitas un proyector a estas alturas para tener cine,  necesitas un DVD alguien que tenga un espíritu, que le pagues un poco y exhibir 2 películas, o sea no lo puedo creer, por lo menos para estar al tanto, para que la gente sepa qué películas hay, una película comercial, una película de cine arte y una película infantil. Siento que la cultura, que este tipo de cosas no interesan mucho finalmente”, replica la integrante de la serie Los Venegas.

   Cecilia Muñoz, quien fue productora ejecutiva del II Festival de Cine de la Patagonia dice que es “casi catastrófico no ir al cine, estar siempre atrasados con las películas que están en estreno y estar alejado prácticamente de lo que es la actualidad cinematográfica en Chile y a nivel mundial”.

   A su juicio, es necesario que exista un cine que funcione constantemente, “nosotros como Patagonia Visual trabajamos harto para mantener cine, ojalá durante todo el año”.  Ello pasa, dice Cecilia Muñoz, porque haya más disposición de los organismos de cultura para que se apoye una programación fílmica anual, pero también es fundamental el interés del mundo privado en este tema.

    “En realidad, creo que nadie ha estado muy interesado en instalar un cine, creo que la gente que pelea por el tema cultural en la región tampoco es mucha y no es la gente que tiene las mayores ‘lucas’, y los privados tienen su mirada puesta en otros lados (…) y el tema cultural de la región de Aysén queda un poquito de lado”, concluye la comunicadora audiovisual.

 

Infraestructura hay

 

   La Municipalidad de Coyhaique es propietaria de la sala de cine, ubicada en calle Lord Cochrane N° 321 en pleno centro de la ciudad. Dispone de todo lo necesario, boletería, foyer, sala de administración o cafetería, baños para damas y varones, sala de utilería y sala de calderas para el sistema de calefacción.

   Con 452 ubicaciones para el público, el cine obtuvo un financiamiento FNDR en 2007 para una remodelación completa. Así con los $45 millones del  Gobierno Regional, más $27 millones aportados por el propio municipio, fue posible renovar las butacas, que fueron traídas desde España, y se realizaron diversos trabajos, entre ellos, reparaciones en cubierta y canal de aguas lluvias, también de las planchas en el cielo de la sala, el cambio de telas en paneles verticales acústicos, el pulido de entablado del escenario, así como la reposición de equipos de iluminación (emergencia, escenario, iluminación en general), cortinas, puertas, reparación de sistema de rieles, y pintura en diversos sectores. Se adicionó una nueva alfombra en el pasillo de circulación del público, se construyó un pre-escenario, se habilitó una cafetería y se instaló mobiliario de espera.

   Así, el espacio que está destinado a las diversas expresiones artístico-culturales cuenta con lo necesario para una proyección fílmica, pues tiene paredes cubiertas de paneles acústicos, cortinaje de acceso y de escenario, telón óptico para proyección, sala de proyecciones y la implementación del equipamiento respectivo: 2 máquinas proyectoras de películas marca Bauer antiguas y un equipo de sonido.

   Según indica Nelly Stange a cargo de la Dirección de Administración y Finanzas del municipio coyhaiquino, “desde enero a la fecha muy estimativamente se han efectuado 2 obras de teatro, 148 funciones de cine en 32 fines de semana del año, alrededor de 15 conciertos y una decena de ceremonias o reuniones masivas”.

   En tanto, en Puerto Aysén la realidad es similar. Allí, el cine municipal cuenta con  capacidad para 370 personas, equipos de sonido, iluminación y camarines habilitados. En lo fílmico, está una sala de maquinaria para exhibir películas de 35 milímetros que permite proyectar cine plano y cinemascope, y por supuesto el equipamiento para proyectar cine en DVD.

   En mayo de 2007, el Consejo Regional de Aysén  aprobó recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional para el mejoramiento del cine municipal de Puerto Aysén, por  $35 millones, lo que permitió adquirir nuevas butacas y el remozamiento de la infraestructura.

   Como espacio para la cultura, el cine también es utilizado para presentaciones de obras teatrales y espectáculos artísticos variados, comenta Claudia Hernández, de la Dirección de Desarrollo Comunitario (Dideco) de la Municipalidad de Aysén.

   Detalla que la sala “tiene actividad cultural durante todo el año, en un 90% su facilitación es gratuita, especialmente a organizaciones sociales, de beneficencia, agrupaciones musicales y culturales de la comuna, que desarrollan diferentes eventos y presentaciones”.

    Claudia Hernández precisa que “durante el año 2010 se ha generado un contrato de arriendo con la empresa Energía Austral quien mensualmente, 2 fines de semana al mes, proyecta 2 películas  para la comunidad y la recaudación de los fondos está a cargo de diversas organizaciones sociales y de beneficencia que hacen convenios con Energía Austral.

 

“Intermedio”

 

   Si en este momento dejara de leer esta crónica y sale a comprar un refrigerio, perdería el ‘hilo conductor’ por unos momentos y tendría que retomarlo a su regreso. Algo similar ocurre, generalmente, en cada exhibición local.

   Jorge Poblete, profesor de Artes Visuales en Coyhaique, se refiere a este ‘break’ obligado que a los cinéfilos indigna, por vulnerarse esa rica experiencia cinematográfica que se da entre la butaca y la proyección. “No podemos olvidar que la raíz del cine es el manejo del tiempo. Pero ¿qué pasa si esos tiempos son manejados fuera del filme, o sea, desde quien realiza la proyección? En el caso del cine municipal de Coyhaique se altera la experiencia sensorial a la que nos exponemos en la sala, porque se pierde el ritmo de la narración, porque la coreografía de la cámara de pronto da paso a un aviso que dice “Intermedio” y se elimina de plano el desfile de emociones. Se detiene tu vuelo y vuelves al asiento (…)  Tal vez sea para compensar el bajo costo de la entrada”.

   Se cree que la poca afluencia de público al cine en ciudades como Coyhaique o Puerto Aysén, no justificaría la presencia comercial de una empresa cinematográfica, comenta la comunicadora audiovisual Cecilia Muñoz, al suponer razones por la falta de interés de darle permanencia real al séptimo arte en la Patagonia Aysén.

  “Algunos dicen que es porque a veces van 4 ó 10 personas a ver una película, da lo mismo (…) Esta región es dura en términos climáticos, entonces podría haber cine de primavera a verano, y ya al menos se sabe que será así y que en invierno no hay”, aplaca la actriz Catalina Saavedra.

   Finalmente, más allá de la iniciativa puntual que por ahora revive al celuloide de cuando en cuando, mientras las salas 3d hacen furor en el resto del país, a nivel regional todo parece reducirse a una frase que el director de cine británico Alfred Hitchcock acuñó hace un par de décadas: “Para mí, el cine son 400 butacas que llenar”. Fin.

 

“Cine y Teatro Austral”

 

   “Somos un proyecto que se desarrolla desde la región, y como tal, tenemos un compromiso con las personas de Aysén. Así que cuando surgió dentro de nuestras conversaciones con la comunidad la idea de diversificar espacios de entretención familiar y cultura, buscamos la forma de canalizarlos y llegamos a este programa que nos tiene muy contentos”, admite Alejandro Bórquez, gerente de Relaciones Comunitarias de Energía Austral.

Junto a la exhibición de películas, el teatro y otra diversidad de expresiones tiene cabida en las salas municipales de Coyhaique y Puerto Aysén.

   La empresa mantiene un programa cultural denominado “Cine y Teatro Austral” tanto en Puerto Aysén como en Coyhaique, desde 2008, con el doble objetivo de generar un espacio de sana entretención y beneficiar a organizaciones locales sin fines de lucro.  Así, en el caso del cine, la compañía coordina y costea el arriendo tanto de las películas como de las salas de cine, mientras que las organizaciones se hacen cargo de la promoción, la venta de entradas y la exhibición de los filmes.

   Este año el programa considera la exhibición de un toral de 13 películas, entre junio y noviembre, y la participación de una veintena de organizaciones que persiguen fines sociales, entre ellas el Cuerpo de Bomberos, Agrupación Becay, el Club Deportivo Olímpico de Coyhaique, la Agrupación Hijos de Chiloé, el  Liceo San Felipe Benicio, Cruz Roja, la Agrupación  Protectora de Animales, Damas de Gris, Agrupación Rescatando Nuestras Raíces, y la Agrupación de Dializados, entre otros.  

   Con un valor de entrada de mil pesos, se busca promover el acceso de todos, lo que ha permitido que en los 3 años, el programa haya logrado más de 18 mil espectadores.

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