Entrevista a la premiada actriz de “La Nana”

La protagonista del premiado filme “La Nana” estuvo una vez más en Coyhaique, compartiendo esta vez con alumnos de enseñanza media. Hablo con EPD de su revelador rol en el cine, su potenciado personaje en Los Venegas y su descarnada visión sobre el Chile del 2010.

Por Claudio Díaz P.

 

   Parece difícil tocarle una fibra débil a Catalina Saavedra, una actriz con personalidad potente y opinión directa. Debe ser porque se autoreconoce como “porteña”, nacida en Valparaíso, donde vivió hasta los 14 años, para luego pasar otro 4 en Recreo (Viña) y luego dar el salto a Santiago, para estudiar arte dramático.

   Tercera de 7 hermanos, la actriz admite que fueron sus padres quienes la incentivaron sostenidamente hacia una visión artística de las cosas. “Mis padres gustaban leer, escuchar música, ir al teatro y te integraban en eso. Tuve esa suerte. Mi mamá dentro de esas motivaciones artísticas me incentivó a tomar cursos de teatro desde muy chica y cuando llegó el momento de qué elegir para mi vida, era lo más cerca que tenía”, recuerda.

 

Por tablas, cine y tv

 

   Ya egresada de la escuela de teatro de Gustavo Meza, a principio de los ’90, Catalina Saavedra inicia el recorrido por la experimentación teatral y la gestión colectiva para actuar. “Tuve un montón de grupos, siempre entusiasta y hacíamos obras, aunque no nos iba a ver nadie (ríe)”.

   En el verano de 1991, la sorprendió su primera incursión en el cine chileno, “Hasta en las mejores familias”, de Gustavo Letelier la puso en el celuloide junto a Gloria Benavides, “fue una película muy mala y hacíamos las 2 de nana”, apunta con ironía.

   Dice que nunca le tuve miedo a no tener trabajo, y que siempre se las arregló para abrirse paso en la actuación, “hice clases en colegios y trabajé en una revista cultural, pero siempre en la línea del teatro”.

  Del ‘91 al ’93 fue el momento de viajar a Barcelona y Europa a una especialización teatral, también estudió en Argentina, e hizo doblajes de teleseries brasileñas.

   “Entré muy chica a la tele, en el ‘93 ya permanente, después de un casting en canal 13, me quedé ahí haciendo mucha teleserie, como por 10 años”, repasa la protagonista de La Nana. Después de participar en algunas series y telefilmes para tv, aterrizó en el elenco de Los Venegas, como la Josefina, la nana o asesora del hogar de la familia televisiva.

 

Efecto “de película”

 

¿Cómo llegaste a Los Venegas y como te lo tomas? Es una institución en la televisión chilena…

   Me habían ofrecido integrar el elenco y por distintas razones nunca se podía, luego hubo una reesctructuración, salió la Renata Bravo que hacía de nana y yo feliz de participar, pero los trabajos igual me los tomo como un trabajo… soy súper práctica y súper racional para los trabajos. Y ahí estoy 7 años, hasta que me vaya…

Los Venegas es una pantalla fuerte y también un placer culpable que pocos reconocen ver, pero que igual disfrutan al mediodía…

   Es inofensivo. Alguien dijo una vez que el Jappening era a la dictadura como Los Venegas a la democracia. Es un programa muy querible, sobre todo en provincia. Se graba los martes todo el día y es muy agradable, porque es verdaderamente una familia.

Ahora apareces al medio en la presentación y tienes más participación y protagonismo en cada capítulo, ¿un efecto de la película?

  Sabes, yo también me di cuenta de lo mismo, (pero) a mí nadie me preguntó (…) me llamó la atención igual que a ti…

Incluso es más ‘pega’ en el set de grabación, hay que renegociar…

   Claro (ríe). Es curioso eso, porque también me pregunté por qué estaba al medio cuando vi la nueva presentación, ahí debería estar el pela’o (Jorge Gajardo) con la Mónica (Carrasco). Estoy segura que es algo pensado por el canal o por alguien, y claro estoy harto de moda últimamente (ríe), pero premeditado conmigo no fue.

   También lo atribuyo a que Jorge (Gajardo) está de alcalde (de La Florida) y el peso está en la Mónica (Carrasco), el compadre Moncho y el vecino (Alberto Castillo).

¿En qué esta La Nana hoy,  el Festival de Sundance te premió como Mejor Actriz y la cinta fue nominada a Mejor Película en los Globos de Oro?

   Estuve en muchos países, y La Nana sigue sorprendiendo. La gran sorpresa que me dio La Nana fue que me invitaron de jurado al Festival Internacional de Cine de Moscú donde estuve con Luc Besson (director de cine) y es un nivel increíble, un festival clase A, y fui como jurado, y eso es producto de La Nana.

¿Y que te dejó el tema de estar con La Nana en la preselección para el Oscar, como Mejor Película Extranjera y que finalmente no se concretará la postulación?

   Del momento que Chile eligió a Dawson como la película que representará (al país), yo creo que todo Chile se manifestó “¿qué pasa aquí?”, o sea ¿de qué estamos hablando? No porque Dawson fuera una mala o una buena película, sino porque todo lo que había pasado ya con La Nana, o sea no se valoró nada y eso fue lo que más me impactó, nosotros ‘jurábamos de guata’ que la iban a nominar. Una película que había ganado Sundance, un festival de esa categoría, Chile debió haberla nominado inmediatamente al Oscar, y eso fue una incertidumbre como los Misterios sin Resolver, que no tienen explicación, después se nos olvidó, obviamente. Y claro, cuando fue el Oscar, uno dice ‘puchas podríamos haber estado ahí’, pero nos sacaron, nos eliminaron, quizá por qué razón.

 

Chile perdido

 

Y cómo ves el estado actual del país, del Chile 2010…

   Creo que este país está perdido hace mucho tiempo, porque desde lo más macro a los más cercano, como la relación de pareja, sino se enfrentan los problemas mirándose a los ojos, seguramente esa pareja va a fracasar y no se va a juntar nunca más. Creo que en Chile pasa lo mismo…

¿Crees que Chile no se mira a los ojos?

   En Chile no se ha sanado una herida abierta, gigante, que sucedió, hubo una masacre, un genocidio tremendo, y todavía no aparecen culpables, todavía no se piden los perdones correspondientes, hay gente que todavía busca a sus desaparecidos. Y no quiero que esto suene como una cosa ‘ñoña’, incluso mucha gente piensa “yaaa, pero es que ese tema…”. No. Es que ese tema, mientras no pidas disculpas por mis muertos, no va a sanar.

¿Crees que eso va a ocurrir en algún momento?

No. Entonces mientras no ocurra, no va a pasar nada…

Y se sigue avanzando…

   Sí, y siempre se echa tierra, y queda todo listo, okay. Creo que ese es nuestro gran problema, y esto de la cosa de izquierda y de la derecha y de todo eso, es porque no se enfrenta. A mí me indigna, desde que veo videos de Piñera apoyando al régimen militar y ahora lo veo decir “dejemos el pasado”. Yo quiero que Piñera pida perdón, por ejemplo, en nombre de la derecha, en nombre de los que involucraron, pero no lo va a hacer, porque apoyaba eso. Sería un acto heroico, un acto muy humano de él decir: “estuvimos equivocados, aquí se cometieron atropellos gigantes a los derechos humanos, queremos responderle a esa gente, queremos cerrar esa herida y seguir adelante”, eso me gustaría escucharlo, como Presidente de la República.

¿En lo cultural crees que también falta recuperar?

   Creo que también se dañó mucho, fue heavy. Si tú analizas o investigas la mayoría de las vidas de los muertos que hubo aquí, era gente muy talentosa, muy capaz, muy inteligente, y por eso los cercenaron, o sea “cállate la boca Víctor Jara, te mato”, y así como él, muchos en distintas áreas, en periodismo, en medicina. Y ahí se produjo una cosa muy tremenda que no ha permitido que este país avance.

 

“Las lucas no son una excusa”

 

¿Cuál es tu imagen de Aysén?

   Mi imagen es que esta demasiado lejos (ríe)… y eso es una característica geográfica de nuestro país que es así no más. Países como España o Francia, rodeado de tantos otros países, es claro que incide mucho esa geografía de los países en los desarrollos y en las ciudades, en la cultura, en todo. Sobre todo en países más pobres y subdesarrollados.

   Siempre pienso que haría en un rol de poder, y si tuviera poder, fomentaría el cine.

   No estoy muy enterada de lo que se hace culturalmente aquí, pero creo que en todos los lugares creo que hay espacios y fondos para generar intercambio, que vengan obras y grandes espectáculos de calidad y a todo se le echa la culpa a las ‘lucas’ y no es excusa.

 

Volver a mí

 

   A propósito del perdón y de las heridas abiertas “Volver a mí”, tiene a Cata Saavedra también en la pantalla de Canal 13, los domingo, justo después de la serie “Los ‘80”.     

   “Estamos junto a María Izquierdo, es  una serie sobre las adicciones, muy bien actuada, muy bien ambientada y dirigida”, resume rápidamente. Agrega que son 10 capítulos, “donde la gente se reconoce y reconocerá al adicto que tiene adentro”.

   Saavedra encarna a Julia Lafuente, una actriz adicta a la cocaína, junto a personajes adictos a diferentes drogas, pero no ya con la clásica visión marginal del problema de otras propuestas visuales, ahora se muestra esta realidad que permea al mundo de la farándula, a  un profesor universitario y a una hija de una diputada. Los primeros capítulos pueden ser vistos en canal13.cl.

   Lo próximo de la actriz de Los Venegas será este mes de noviembre, cuando integre el rodaje de “La pasión de Miguel Ángel”, un filme de Esteban Larraín (“Alicia en el país”, 2008) que narrará la experiencias vividas en torno a las apariciones de la Virgen de Peñablanca en los años ’80 en Chile.

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