La visión de quienes encabezaron la comuna en los últimos 20 años

Cómo han sido los últimos 20 años del desarrollo de la capital regional, qué destaca, qué falta y cuáles han sido los hitos que han marcado el crecimiento de la ciudad en 81 años. La visión de los ex jefes comunales en un recorrido por la historia reciente de una ciudad que debe consolidarse para ser el centro de la Patagonia.

 

Por Equipo EPD.

 

   Camilo Henríquez Vio, Héctor Zambrano Opazo, Eduardo Santelices Puelma, Carlos Balbontín Balbontín y David Sandoval Plaza son los nombres que han quedado en la historia de Coyhaique, como los alcaldes que han llevado la gestión de la capital regional de Aysén en las últimas 2 décadas.

   El Patagón Domingo contactó a quienes aún permanecen en la zona y que tras dejar el cargo han seguido como ciudadanos la línea de desarrollo que muestra la comuna y que proyecta para las próximas generaciones.

   A ojos del actual jefe comunal, Omar Muñoz Sierra, “Coyhaique es una ciudad con mucho futuro, recordemos que sólo tenemos 81 años de existencia. En los próximos meses, la población verá muchos y positivos cambios, tendremos un casino, hoteles de categoría 4 estrellas de verdad, nuevas construcciones como el nuevo centro cultural y grandes inversiones. También aumentaremos en casi un 95% la capacidad de construcción de la ciudad con el nuevo plan regulador, son aspectos muy positivos”.

   Muñoz no se conforma y admite que “tenemos una gran tarea por delante y es un gran desafío llevarlos a cabo, pero tampoco debemos desconocer que debemos mejorar en algunos aspectos urbanos, son temas totalmente subsanables y que se deben mirar con altura de mira y en forma positiva”.

 

Ciudad de servicios

 

   Ciertamente, la ciudad ha cambiado. Camilo Henríquez, alcalde nacido y criado en la zona, lo confirma: “el Coyhaique antiguo, era para mí como el far west”.

   Recuerda que tuvo la oportunidad de estudiar en Santiago, y se venía en los veranos a fines de la década del ’50, “era llegar a una ciudad distinta, nos envolvía mucha nostalgia, nos encontrábamos con la familia y los amigos, éramos todos conocidos”. Sin embargo, enfatiza que en la región metropolitana “mientras estudiábamos, vivíamos con las costumbres de aquí, tomábamos mate y teníamos en el garage una ‘patagonia chica’ donde pasábamos el día y los amigos comenzaban a conocer esta tierra con lo que le contábamos.

Llevamos quesos, jamón crudo, era otra cosa”.

   Henríquez fue funcionario público desde 1966, en tiempos de Eduardo Frei Montalva, “luego trabajé los 3 años en el gobierno de Allende y, posteriormente, todos los años del gobierno militar, yo era un funcionario de carrera de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas”.

Y fue precisamente hace 23 años, cuando Camilo Henríquez es designado para asumir la alcaldía. “Era octubre del año ’87 y renuncia Pablo Errázuriz Montes, que era el alcalde de Coyhaique, y me llama el intendente de ese tiempo, el general Rodrigo Sánchez Casilla, que necesita una persona de acá para que sea alcalde acá, ‘y tiene que asumir en noviembre,

si acepta’, me dijo. Y acepté”, precisa el ex edil, reconociendo que “todavía no se pensaba en el plebiscito ni nada de eso, pero me tocó toda esa parte difícil, y después la entrega (del gobierno)”.

   Respecto del Coyhaique actual, Henríquez explica que “todos quisiéramos más desarrollo que repercuta en los habitantes de Aysén, que nadie tenga que emigrar, que se mantengan aquí, y que no tengamos ‘advenedizos’ (…) Hacia las próximas décadas lo veo con mucho más habitantes y con todas las malas costumbres que se están desarrollando. Sí le veo, más que nada, futuro turístico, porque Coyhaique es el centro de todos los que llegan y su entorno va a ser muy grande, no nos imaginábamos lo que pasa ahora, el parque automotor que hay en Coyhaique, las calles ‘no son basto’ dicen los viejos aquí, no dan abasto. No le veo mucho futuro de industrializarse, no veo por dónde, va a seguir siendo siempre una ciudad de servicios”.

 

Expectativas y crecimiento

 

   Para Eduardo Santelices, su periodo de alcalde es de “muy gratos recuerdos”. Fue el primer concejo municipal electo democráticamente (1992-1996), “habían muchas expectativas, muchas esperanzas incumplidas por la comuna de Coyhaique, fue un arduo trabajo, hicimos el plan regulador, el club de tránsito urbano, se incorporaron semáforos, lomos de toro, cambio en sentido de calles, un trabajo muy intenso”.

   En lo cultural, menciona hitos como la Cantata de Aysén, Carmina Burana en Coyhaique, el reencuentro de Los Lazos. En lo social se abrieron 2 departamentos inéditos: la oficina municipal de Medioambiente, y la oficina municipal de Turismo, además de muchas plazas nuevas y espacios para los jóvenes.

   “Fue una gestión municipal muy generosa, con un concejo municipal de la época tremendamente colaborador, una gran experiencia de llevar a la municipalidad un poco el espíritu privado comercial”, apunta.

   Sobre el actual estado de la ciudad, Eduardo Santelices opina que no hay un avance armónico. “La casa de la cultura que dejamos lista el año 95 ó 96, tengo entendido que después el alcalde siguiente y después el subsiguiente hicieron nuevos estudios, ahí se perdió mucho tiempo y mucho dinero (…) Nuestra idea era dejar el antiguo edificio histórico que era el antiguo mercado municipal y adicionar a ello lo que eran salones,  cafetería, porque en definitiva era lo poco que quedaba de histórico en Coyhaique.

Lo echaron abajo y se perdió. La verdad que mucha gente antigua todavía lamenta que haya sido así, y eso no me pareció lógico”.   Santelices, electo luego de la designación por 2 años de Héctor Zambrano (quien actualmente se encuentra en Concepción) durante el gobierno de Aylwin, analiza que hoy “faltan muchas cosas en Coyhaique, el tema de los funcionarios de aseo no está en buenas condiciones, la ciudad no se encuentra muy limpia (…)ha crecido más y hay más demanda de iluminación y más gastos en extracción de basura, creo que no es el minuto de crítica, sólo que cada uno debe asumir la responsabilidad de su gestión, y que se asume con gran cariño (…) todos los que vivimos en esta comuna queremos tener seguridad, buena iluminación en las calles, calles limpias, mostrar al turismo una ciudad hermosa y admirable, y que la gente demuestre un compromiso con eso”.

Camilo Henríquez Vio (Actualmente UDI); Héctor Zambrano Opazo (DC); Eduardo Santelices Puelma (DC); Carlos Balbontín Balbontín (DC); David Sandoval Plaza (UDI) y Omar Muñoz Sierra (UDI).

Educar y gestionar

 

   Ya en la segunda mitad de los ’90, “el desarrollo venía recién forjándose, porque estuvimos con Héctor Zambrano en una transición de 2 años y posteriormente asumió Eduardo Santelices. Para mí fue lo principal el trabajo con la educación. Ganamos el proyecto Montegrande para el Liceo B-2, sacamos adelante ese liceo y lo mismo todas las escuelas rurales como también las urbanas”, algo que el ex alcalde Carlos Balbontín dice aprendió de su padre, quien fue alcalde de la comuna de las Barrancas, ahora Pudahuel.

También fue el tiempo en que se organizó una oficina de la juventud, “la fortalecimos bastante y eso hizo que también los jóvenes participaran más en las actividades de nuestra ciudad y que dejaran afuera todo el vandalismo que actualmente existe, porque se hicieron campeonatos de baby fútbol, de rockeros, de todo. Teníamos los fines de semana abierto los gimnasios de las escuelas municipalizadas, jueves, viernes, sábado y domingo”.

   Balbontín contrasta los recursos para la comuna que hubo posteriormente. “Desde el 2000 en adelante, fueron bastante interesantes, porque David Sandoval o el caso Omar Muñoz, han recibido mucho, mucho apoyo económico del Serviu, del Mideplan, de todos lados. Nosotros teníamos que por lo menos una vez al mes o cada 2 meses viajar a Santiago y tocarle la puerta a “Pancho” Vidal, y pudimos hacer bastante en la absorción de la mano de obra. Hicimos convenios con Conaf para reforestar y sobre todo el arreglo del estadio municipal, donde actualmente van a poner una cancha sintética”.

   Eran tiempos de un Fondo Común Municipal bastante precario, “había que hacer maravillas para sacar adelante los proyectos”. El otrora jefe de la comuna de Coyhaique dice que sí se supo invertir bien el recurso humano que había en el municipio, “que era muy bueno, porque en el área de desarrollo social implementamos mucho los grupos de artesanías, los talleres en mujeres, y lo otro que para mí fue algo muy lindo fue el del adulto mayor”. Carlos Balbontín señala, que fue la etapa en que se inició fuertemente la electrificación rural, “cuando dejé el municipio quedaron cualquier cantidad de proyectos ya empezados (…) Le dimos énfasis a eso, porque la fuerte migración que hemos tenido del sector rural hacia la ciudad está creando pobres más pobres, porque el campesino tiene una dignidad muy grande, ya nuestra gente de aquí de la ciudad ya se acostumbró y da la vuelta en la municipalidad, gobernación, intendencia, parroquia, etc.”. Como edil, la idea entonces fue iniciar coordinaciones con la gobernación y la iglesia para brindar de mejor forma la ayuda a la gente, “y evitar que anduviera, como se dice, poniendo mano de puruña, si no trabajando”.

   También rememora el apoyo del Ejército, con el general Altamirano y el coronel  Schneider, en todo el trabajo poblacional, y proyectos de gobierno que permitieron “cambiar todos lo techos de pizarreño por zinc a la población Almirante Simpson, con apoyo del Ejército, hacíamos trabajo para el traslado de leña, de limpieza de la ciudad, pero con los jóvenes. Fue un periodo en que yo me siento orgulloso, porque fue en el que estuvo mucho más limpia nuestra ciudad”. Desarrollo disperso “Creo que hemos estado creciendo en forma un poco desordenada, y también no se ha priorizado mucho el trabajo  personalizado hacia la gente, a la gente aquí le gusta que tú la saludes y le des la mano, y no cuando uno tiene un cargo pegarle la mirada así, de paso, si no que ver cuál es su problemática”, comenta Carlos Balbontín.

   Subraya que “eso nos está faltando fomentar más las organizaciones. Yo lamento lo que se hizo de dividir las juntas de vecinos, hubo un motivo político de división ahí y cuando hay divisiones el pueblo se va ‘a las pailas’. Echamos a andar la unión comunal de junta de vecinos rurales y la urbana, pero cada 2, 3 meses se reunían las urbanas con las rurales para ir solucionado problemas, pero no dividirlas.

   Son dirigentes de un valor tremendo, que no tienen ahora, andan frente a las autoridades o pidiendo para ellos, si no que para su gente. Eso se echa de menos”. A modo de conclusión, agrega que “creo que es interesante empezar a entusiasmar a nuestros jóvenes a que tomen responsabilidad dentro de la ciudad, hay mucha delincuencia, hay mucho destrozo,  alcoholismo, gracias a Dios que no es tanto la droga, se pegarán una ‘volá’ con aerosoles, pero el problema del alcohol lo conozco muy bien, porque donde vivo, en el by pass, hemos tenido que poner cercos muy firmes, y por las tomateras. Los padres no saben donde están sus hijos”.

 

Otro Coyhaique

 

   Para David Sandoval, hoy diputado y con 2 periodos seguidos en el municipio coyhaiquino a su haber, tiene mucho que decir de su gestión. Menciona de inmediato los 6 ejes estratégicos en sus 8 años al frente de la comuna. En lo educacional “se construyeron 2 jardines infantiles, Futuro Austral y Vallecitos de Aysén, se intervinieron todos los establecimientos educacionales con cambios en la infraestructura para la JECD, se construyeron todos los gimnasios faltantes y se mejoraron los existentes, se desarrolló el programa de Vuelta al Colegio para la población adulta y se transformaron los 2 liceos en Polivalentes”, dice Sandoval. Se avanzó en erradicar “800 familias que vivían en campamentos al año 2000 y 127 quedaron en esa condición al término del 2008, se construyeron un total de 1.500 viviendas con financiamiento del Fondo Social de la Vivienda”.

   El parlamentario destaca hoy que se le cambió el rostro a Coyhaique, “se recuperó el principal centro cívico de la capital regional y de numerosas áreas verdes repartidas en toda la comuna, se efectuó el programa de reposición del alumbrado público (…) se efectuó el Plan de Desarrollo Local con la participación de la propia comunidad, se construyeron obras urbanas, se mejoraron y construyeron caminos, puentes y pasarelas”.

  Asimismo se desarrolló un plan de saneamiento sanitario y ambiental en distintas localidades, y se mejoró el servicio de extracción de basuras con la incorporación de contenedores. Y en último término se propendió al desarrollo patrimonial y rescate cultural, con la creación del Día del Pionero, el inició de la Expopatagonia, como algunas de las obras entre las que se incluyeron hitos museográficas en ciudad y pueblos.

 

Generar empleabilidad

 

   Para David Sandoval, hoy es básico “impulsar a la comuna de Coyhaique en su potencialidad productiva, pasar de una visión de servicio de las actividades productivas

por un desarrollo económico que genere la empleabilidad, que recupere los pueblos intermedios. Tenemos el gran desafío de la integración territorial con el resto del país lo que debería traer nuevas oportunidades para el turismo, para la industria vinculadas a nuestras vocaciones productivas”.

   Añade que “sobre todo, debemos impulsar las acciones que permitan terminar con nuestras vergüenzas sociales: eliminar la extrema pobreza en que viven cerca de 3 mil 500 coyhaiquinos, terminar con todos los campamentos, impulsar el pleno empleo para terminar con la cesantía, terminar con el analfabetismo e impulsar iniciativas que eleven el promedio de escolaridad de la población”.

 

Alcaldes de Coyhaique

 

   En 52 años, la ciudad ha sido administrada por 25 jefes comunales. De ellos, una sola vez hemos tenido alcaldesa, por algo más de 2 años, entre 1980 y 1982: Luciana Bascuñán Orozco. Alberto Brautigam Luhr fue el que estuvo más periodos, 3 en total, aunque David Sandoval Plaza es el que más tiempo ha estado en el cargo, 8 años. Por contrapartida, Santiago Vera Cartes, es el que menos tiempo fue primera autoridad comunal: 9 meses y 3 semanas.

 

Asume                         Alcalde

30-12-1948     Alberto Brautigam Luhr

21-05-1950     Maximiliano Casas Barruel

15-08-1950     Santiago Vera Cartes

08-06-1951     Alberto Brautigam Luhr

17-05-1953     Salvador Hernáez Bravo

20-05-1956     Roberto Mackay Carrera

26-06-1958     Alberto Brautigam Luhr

15-05-1960     Héctor Cortes Castro

19-05-1963     Santiago Vera Cartes

26-06-1966     Alberto Straussmann Laubcher

20-05-1967     Héctor Cortés Castro

16-05-1971     Carlos Echeverría Blanco

11-09-1973     Julio Chible Villarreal

10-08-1974     Jual Alonso Biava

23-07-1978     Juan Vadell Gana

12-03-1980     Luciana Bascuñán Orozco

30-11-1982     Guillermo Doering Muñoz

30-09-1985     Pablo Errázuriz Montes

30-11-1987     Camilo Henríquez Vio

10-03-1990     Héctor Zambrano Opazo

26-09-1992     Eduardo Santelices Puelma

05-12-1996     Carlos Balbontín Balbontín

05-12-2000     David Sandoval Plaza

06-12-2004     David Sandoval Plaza

06-12-2008     Omar Muñoz Sierra

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *