Alejandro Cornejo habla a fondo desde la Multigremial Aysén

Sin eufemismos, el líder del empresariado local dice que la autoridad se equivocó en el cálculo de subsidios de vivienda que este año mermó a menos de un tercio a nivel local, afectando la industria de la construcción regional y su mano de obra que hoy refleja mayor cesantía en Aysén. Pide claridad y apoyo a las empresas locales y defiende instrumentos como el DL 889, pero lo que más subraya, es que la Multigremial -así como otros actores regionales- deben participar sí o sí en cómo se avanza en la región.

Por Jorge Díaz Guzmán
Fotos: Agencia Imágenes de la Patagonia

   Alejandro Cornejo Barrales, elegido recientemente por un segundo periodo como presidente de la Multigremial de Aysén, tiene la habilidad de buscar consensos. A principios del actual gobierno, un sector de Renovación Nacional lo promovió como un potencial intendente de Aysén, iniciativa que no prosperó y que ya toma como “un tema del pasado”.

   Cornejo, hijo de un pequeño empresario de la construcción, de profesión arquitecto y como tal, se integró a la empresa familiar donde rápidamente mostró su vocación gremial, trasformándose -primero- en dirigente de la Cámara de la Construcción y ahora en la organización que agrupa a empresarios de su sector, del comercio, turismo, pequeña industria, ganadería y a los industriales de la pesca y la acuicultura. Es un empresario formado en la región, donde se nota su perfil patagón. Habla con franqueza sobre todos los temas vinculados al desarrollo regional y estudia los temas que se discuten.

   Su primer logro fue sentar en la misma mesa a empresarios partidarios y detractores de los proyectos hidroeléctricos, buscó los puntos de consensos y abrió espacios de discusión sin complejos, “lo importante es que se conversen todos los temas y que cada sector de a conocer cuales son sus legítimos intereses”, señala.

  EPD conversó con este dirigente gremial horas antes de viajar al Congreso de Valparaíso, donde expuso junto otros dirigentes regionales en la Comisión Especial de Turismo, sobre los impactos que tendrían los proyectos hidroeléctricos en la industria del turismo.

  Le preocupa que la autoridad no abra todos los espacios que se requieren para avanzar más rápido en el desarrollo regional. Lamenta que algunos miembros del gobierno no interpreten el “sentir regional” y pone un ejemplo a propósito de los altos niveles de cesantía que se han alcanzado en estos primeros 6 meses del año.

   “Lo dijimos en marzo, en esta región la inversión pública no puede reducirse y manifestamos nuestra preocupación por las medidas de Hacienda, que recortaba parte del presupuesto. Casi $20 mil millones entre el MOP, Vivienda y el FNDR, ahí está parte importante de la explicación del desempleo”, asegura.

¿En qué está la Multigremial por estos días?

   Estamos trabajando fuertemente para buscar puntos de acuerdo en las medidas que se deben tomar para seguir avanzando en nuestro desarrollo como región. Hoy, la región esta en un punto clave y como sectores productivos debemos estar muy atentos a lo que se hace en nuestro territorio. Sabemos que no basta con detectar los problemas, sino que también, para conversar con las autoridades, debemos plantear nuestras visiones de solución a esos problemas. Por ejemplo, ahora estamos muy preocupados por el desempleo que estamos sufriendo. Los niveles de cesantía en la región son similares a los vividos a finales de los ‘90 y principios del 2000, cuando nos afectó la crisis asiática y eso ahora tiene a muchas empresas locales muy afectadas.

   Lo que queremos lograr con las autoridades es formar una mesa permanente de trabajo publico-privado, no solamente para abordar temas de coyuntura con las diversas autoridades regionales. En una región donde el Estado pesa casi el 70 % de la economía, no podemos estar ausentes de lo que hace o no hace el gobierno en la región. Debemos ser capaces de formar una mesa donde nadie esté excluido, no sólo deben estar los empresarios, hay otros actores sociales que deben señalar también sus puntos de vista respecto del desarrollo.

Mesas, equívocos y desempleo

¿Cómo se puede revertir ese escenario en una región donde el mercado es pequeño y donde el Estado aún no termina su fase de equipamiento básico?

   Sabemos que ha habido muchos intentos por definir algunas estrategias en otros periodos de la historia local y se ha conversado con todos los gobiernos que ha habido. Nosotros ahora estamos conversando en una mesa para despejar algunos temas claves.

   Ya invitamos a los titulares de los proyectos hidroeléctricos, también escuchamos los argumentos del Consejo de Defensa de la Patagonia, también quisimos escuchar la voz oficial del Estado de estos proyectos y, desgraciadamente, el director de la Corema no asistió, por lo que hicimos llegar una nota de molestia a la intendenta. Aquí todos los actores son relevantes, lo propio hicimos, porque se estaba discutiendo la estrategia de desarrollo sin la participación de muchos de nosotros. Así no se hacen las cosas en la actualidad, la región la tenemos que construir y desarrollar entre todos.

Hoy la región exhibe un 7,5% de desempleo (mayo-julio 2010, INE) y la ciudad de Puerto Aysén ya supera el 10,1%… ¿a qué lo atribuyen?

   Una de las razones, sin duda, es la disminución de la inversión fiscal. Lo advertimos, y manifestamos nuestra preocupación en el momento. Hoy, los efectos están a la vista, partiendo por Vivienda. Cómo no va haber impacto, si los últimos 3 años en promedio se favorecía a unas 600 familias y eso genera mucho dinamismo en la economía local, más que otros sectores de las obras públicas. Este año no se llegará a los 200 subsidios y el próximo aún no se informa, eso explica en parte los niveles de cesantía. Nosotros no justificamos esta reducción de los subsidios, la demanda sigue insatisfecha, creo que aquí hubo un mal cálculo de la autoridad.

   Tampoco nos escucharon respecto de incorporar a nuestras empresas constructoras en la categoría inmediatamente superior a la que tienen, aquí el MOP invierte mucho en obras de todo tipo y nuestras empresas con su experiencia y permanente capacitación están en condiciones de asumir muchas de esas obras y por una cuestión casi administrativa no pueden acceder a eso contratos, y con ello mucha gente que trabaja en el sector construcción en la región. Sabemos también que estas prácticas no son sólo promovidas desde el sector público. Sabemos que el centralismo no solo está en el sector estatal.

   La autoridad nacional debe entender que un recorte presupuestario en esta región es extremadamente perjudicial para la economía regional en su conjunto. Aquí desgraciadamente dependemos en gran parte de cuánto invierte el Estado.

Calidad vs. Cantidad

A propósito del rol del Estado, esta región tiene instrumentos de fomento importantes y leyes de excepción, algunos de ellos a punto de modificarse como el DL 889. ¿Cuál es la evaluación que tiene la Multigremial de estos instrumentos?

   Como sector privado siempre estamos evaluando esos instrumentos, y ahora en la mesa que tenemos para discutir los proyectos relevantes de la región queremos ponerlos en discusión. Por ejemplo, la bonificación a la mano de obra, el DL 889, nosotros creemos que es el instrumento más democrático que tenemos, le llega a todos quienes tienen algún trabajador, sin discriminar con ningún empresario local, es un instrumento útil y esperamos que haya un cambio en la iniciativa de eliminarlo paulatinamente. Queremos que siga tal cual, ahora si hay un cambio en su aplicación nosotros queremos participar en la decisión de qué se hará con esos recursos, no queremos que caigan a un fondo que financie cualquier tipo de proyectos.

¿En esta mesa de los proyectos relevantes está en la agenda discutir sobre los factores de producción, que muchas veces se coloca como una de las barreras al emprendimiento regional, hay una propuesta de ustedes al respecto?

   Sabemos que son esos factores los que atentan contra los niveles de competitividad, los costos de los servicios son todavía altos para poder competir con industrias de otras regiones, pero también tenemos ventajas y esas hay que saber potenciarlas.

   Aquí el Estado es clave en esta fase del desarrollo y queremos una actitud clara en esto. Pero como digo, también tenemos particularidades que nos hacen únicos, por ejemplo, el privilegio ambiental. Calidad en vez de cantidad, en varias áreas productivas debemos apuntar a la calidad y eso requiere también mucho trabajo público privado. Identificar mercados exclusivos con nuestros productos de marca mundial, en turismo, en productos cárneos, en artesanías, en la calidad de nuestras aguas, etc. incorporar conocimiento que nos hagan más competitivos y eso debemos hacerlo con el Estado también. Por ejemplo, no podemos seguir reduciendo la superficie de suelo, que tenemos destinada a los sectores productivos, me refiero a grandes predios privados destinados a la conservación, cuando el Estado ya tiene cerca del 70% de la región bajo el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas, tampoco podemos destinar praderas para convertirlas en bosque a propósito de mitigaciones ambientales, eso hay que regularlo, como fue necesario hacerlo con la salmonicultura.

Energía compatible

En cuanto a los proyectos hidroeléctricos en Aysén, ¿colisionan con otras áreas del desarrollo, cómo se concilian los intereses?

   En esto hemos trabajado mucho. Primero había que lograr que todos los actores privados que tenemos visiones distintas respecto de la industria energética, nos sentáramos a debatir y ver cómo enfrentamos esto.

   Hoy después de mucho debate,  hemos llegado a ciertos consensos. Ejemplo, ya no se discute que la región tiene un activo ambiental, que nuestras características ecológicas son un valor para todos y que eso debemos cuidarlo. Y con eso no estamos diciendo “no” a los proyectos que hoy se someten a evaluación en la región. Lo que estamos diciendo es que los proyectos como están presentados ahora, deben ser mejorados para que respeten nuestro patrimonio ambiental y sobre eso hemos hecho algunas propuestas para mantener el estándar de privilegio ambiental, en eso estamos por ahora. El proyecto país no puede ser antagonista con el proyecto región, sí podemos pedir que el proyecto país se compatibilice con el proyecto región.

El presidente Piñera, recogiendo la demanda popular, solicitó a los dueños del proyecto Barrancones que renunciaran a la iniciativa y la central térmica, por ahora, al parecer no se construirá ¿eso se puede replicar acá en Aysén?

   Esta claro que aquí quedó de manifiesto que nuestra institucionalidad ambiental es precaria y requiere repensarla. Lo que nosotros queremos es que la institucionalidad ambiental responda, por una parte, a los estándares que requiere un territorio como el nuestro y, por otro, que sea lo suficientemente clara, que no sea posible la discrecionalidad de nadie;  ayer fue en contra de un proyecto que contaminaba un área de gran valor ambiental, mañana podría ser a favor, de un proyecto que atente también el privilegio ambiental de un territorio.

Royalty al agua

También ha sido complejo el debate en torno al royalty de la gran minería…

   El royalty es un impuesto al aprovechamiento de algunos recursos naturales, en este caso a la gran minería y, naturalmente, yo en lo personal estoy de acuerdo que eso debe existir y aún más, soy partidario que se aplique a otro recurso tan importante como el cobre, como es el agua y nuestra región debe ser pionera en eso. Y eso no significa poner en riesgo una determinada actividad económica, al contrario, nosotros queremos que el sector empresarial se desarrolle y le vaya bien.

“Abrir espacios”

¿Cuál es la mirada personal a 37 años del 11 de septiembre de 1973?

   Es un hecho de nuestra historia, yo comenzaba mi vida universitaria en la década del ‘80, pero sin duda que es una demostración que cuando no se dan los espacios para conversar, cuando se pone por delante la intolerancia y la descalificación, no es posible llegar a una sana convivencia. No es bueno cerrar puertas, porque hay que golpear esas puertas para que escuchen y a veces no se usan los métodos adecuados para hacerse escuchar si por del otro lado te ignoran.

   Esta experiencia histórica nos da argumentos para llamar a solucionar todos los conflictos de intereses conversando, incluyendo, abriendo espacios, sin descalificar a nadie y buscando los caminos adecuados para avanzar en los temas que propenden al bien común.

 

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