¿Cómo es el ‘revival’ local de los ’80?

Los ’80, ¿Una década “grossa” o pura moda?

Las modas no surgen por generación espontánea, sino que corresponden a manifestaciones socio-culturales determinadas por diversos contextos específicos. Aquí, un intento por descifrar las razones del éxito de este revival ochentero y cómo se vivió esa época en Coyhaique.

Por José Miguel de Pujadas G.

   Uno de los galardones que mayor consenso generó en la reciente entrega de los Premios “Altazor” fue el otorgado a la serie “Los ‘80”, de Canal 13, la cual, aprovechando el éxito comercial obtenido gracias a la onda retro y su apelación al recurso de la nostalgia, intentó reflejar los usos y costumbres de la sociedad chilena de aquella década. Una época que, para algunos, se traduce hoy en alegres recuerdos pintados en tonos pastel, llena de música hecha para bailar y una estética de dudoso gusto, la que entonces resultaba ‘taquillera’, pero que ahora suscita las sonrisas casi avergonzadas de varios de quienes la ostentaron con orgullo durante su adolescencia.

La serie los ’80 de canal 13 ha recreado con matices históricos lo que esa década significó en Chile.

   Para otros, al contrario, dicho decenio es sinónimo de una etapa gris o, más que eso, derechamente oscura y nada amable de nuestra historia, durante la cual sus preferencias poco o nada tenían que ver con lo colorinche y festivo, optando por escuchar canciones cuyo fondo fuese más importante que la forma y que interpretaran una postura bastante más activa ante la realidad social y política de entonces.

   Una década, en definitiva, ecléctica y contradictoria, compuesta por un ideario diverso del cual ha quedado un amplio registro de imágenes y sonidos. Elementos que, más allá de las diversas visiones y experiencias de cada quien, permiten hacer reconocible el contexto en donde se formaron y el cual las determinó, marcando a toda una generación.

De música ligera

   Marco Canto (32), comunicador social a cargo de la radio Arcoiris, en la cual existe programación que desempolva clásicos de los ‘70 y ‘80, señala que una de las razones por las cuales algunos sienten tanta nostalgia por esta época, tiene que ver con una identificación histórica con ella.

Marco Canto

   “Hay un contexto global, político y social, dentro de que se ’80. Los inserta la música, la estética, los productos característicos de entonces, los programas y series de tv, etc”.

   En relación a la música, Marco es más específico: “A veces el tema está un poco encasillado, la gente lo asocia a lo discotequero, a lo bailable, pero en materia musical creo que esta época va mucho más allá. También había un espectro que se abría a cosas como  ‘Sandinista’ de los Clash, por poner un ejemplo. Cosas con un discurso político que hablaba de lo que pasaba y que iba más allá de sólo bailar”.

   Para Federico Leiva (40), administrador del conocido pub discotheque Piel Roja, lugar donde se llevan a cabo fiestas ochenteras, el tema tiene otras aristas: “La música de entonces tenía otro concepto. Yo entiendo que las evoluciones son normales e inevitables, pues así como mi padre escuchaba rock&roll, ahora es el reggaeton lo que causa furor. Pero sin duda, que para la gente de nuestra época escuchar GIT, Virus o Soda Stereo es mucho más atractivo, y por eso existe un público segmentado y fiel para este tipo de fiestas”.

   Hernán “Nancho” Ríos (57), quien fue el emblemático conductor radial del programa ochentero “Tu hora”, tiene un recuerdo eminentemente político de aquella etapa. “Para mi los ’80 tienen un recuerdo muy vinculado al momento social que se vivía y en que pasaban las cosas.

Hernán «Nancho» Ríos

   Por ello, para mí la música de entonces tenía que ver con lo que pasaba en la querida y recordada ‘Peña’, que está donde ahora se ubica el ‘Bulin’s’. Como parte del proceso hippie del cual me siento partícipe, siempre me identifiqué con manifestaciones que siguieran esa línea discursiva, como el rock, por ejemplo”.

Todo tiempo pasado…

   “No creo en esa frase que dice que ‘todo tiempo pasado fue mejor’”, responde Marco Canto.  “No todo lo pasado es mejor, algunas cosas sí, pero no me gusta generalizar. Aunque, claramente, el reggaeton no está dentro de esas excepciones, es una opinión personal casi ideológica”, aclara riendo.

   “Desde los ‘60 ó ‘70 se vienen haciendo buenas cosas en materia musical, que con el tiempo se transformaron en el semillero de lo que vino después, y que por algo se mantienen hasta el día de hoy. Eran de mayor calidad, ahora todo es más plástico, de consumo y desecho rápido”, opina. 

   Leiva coincide y, al mismo tiempo, discrepa con Marco: “Hay bandas ochenteras que se siguen escuchando porque hacían buena música, pero para mí no es válido que se diga que el reggaeton es malo como producto.

   Son momentos distintos y hay que entender cada cosa dentro del suyo, ya que así como nos ‘prendíamos’ con el rock latino, también podemos hacerlo con otro tipo de ritmos”.

   “Nancho”, por su parte, es especialmente cuidadoso para abordar el concepto. “Me parece que esa afirmación es relativa, pues claramente en la parte política no creo que todo tiempo pasado haya sido mejor. No nos gustaría que se repitiera lo que vivimos como sociedad en Chile.

   Pero eso mismo permitía que los lazos con algunas personas fueran muy hermanables y estrechos, compartiendo actividades musicales en la ‘Peña’ con artistas nacionales como ‘Sol y lluvia’, Fernando Ubiergo, Osvaldo Díaz y Schwenke & Nilo, entre otros”.

La Peña, en calle Moraleda, era el centro de reunión durante esos años. En la imagen de archivo, Manuel Araya y Nancho Ríos en una de aquellas tocatas.

   Con respecto a cómo se percibió esta moda en Coyhaique durante esos años, Leiva sostiene que “en los ‘80 había un solo pub. O sea, casi el equivalente a nada, y muy limitado a los hombres. La cosa era mucho más machista que ahora, porque en esa época la mujer no salía sola. En esa época no había una disco o un lugar masivo donde poder ir a divertirse y bailar. La onda ochentera no llegó mucho por acá en cuanto a estética. La juventud estaba muy ligada al campo y usaba boina y bombachas”. 

A lo Madonna, a lo Michael 

   María José Muñoz se instaló hace no mucho tiempo con la tienda de ropa “Majo” en Coyhaique y, como toda persona conocedora del negocio, no pudo sustraerse a este fenómeno comercial.

   “La moda del vestuario de los ‘80 volvió con mucha fuerza el año 2009 y aún sigue este 2010, con diseños retro de encendidos colores flúor. También reaparecieron los jeans lavados en ácido, conocidos como jeans nevados, además de las calzas en diferentes modelos y colores, a las cuales se atribuye su aparición por primera vez en la película Flashdance. O las polainas, que también son prendas que surgieron en los años ’80. Otras tendencias de la moda es lo que renace de la cultura pop, con estilos de vestir tan articulares como los usados por íconos como Madonna o Michael Jackson, quienes utilizaron  elementos que hoy vuelven a estar vigentes”.

   Según Muñoz, el interés demostrado por parte de algunas personas por esta época tiene que ver con el querer revivirla, de alguna manera. “Es el deseo de poder retroceder en el tiempo, hay muchos recuerdos asociados a lo estético, que en esos años era muy teatral, muy expresivo, para hacerse notar y no pasar desapercibido. Porque es imposible olvidar imágenes como las enormes hombreras, los vestidos con faldas con mucho volumen, la ropa de estilo rockero y esas chasquillas enormes a las que toda estudiante dedicaba mucho tiempo antes de ir al colegio”.

Y va a caer… y ya cayó… 

   En el campo de la política, la década de los ’80 fue el escenario de la caída de numerosas dictaduras militares, tanto vinculadas a sectores conservadores, como de izquierda.

   De esta manera, en Latinoamérica cayeron, una tras otra,  la de Perú (1980), Bolivia (1982), Argentina (1983), Uruguay (1984), Brasil (1985), Filipinas y Haití (1986), Paraguay y Chile (1989). En tanto, y por el otro lado, en 1985 la Perestroika y la Glassnot de Gorbachov significaron el comienzo de una revolución que remeció los cimientos del comunismo soviético y europeo, causando grietas irreversibles que significaron la debacle de sucesivas dictaduras de ese signo, derrumbe que culminó con la metafórica caída del Muro de Berlín, en 1989.

   Sobre este fondo general, la juventud de aquella década manifestaba, a través de sus gustos estéticos y/o musicales, las opciones que más la representaban, ya sea involucrándose o desentendiéndose de la realidad pero, en ningún caso, pudiendo hacer algo para negar su influencia en sus comportamientos y decisiones.

2 comentarios en «¿Cómo es el ‘revival’ local de los ’80?»

  • el 23 mayo, 2010 a las 10:14
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    me gusto esa epoca por la musica y por ser yo mas joven pero si fue la mejor o la peor no se …..

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