Las tasas post terremoto en los créditos

Créditos de consumo e hipotecarios

Costo del dinero está a la baja…por ahora

Mientras en las regiones del terremoto los clientes pudieron reprogramar deudas y tener periodos de gracia, en Aysén los productos crediticios de largo y corto plazo presentan convenientes tasas, aunque nadie sabe cuánto tiempo se mantendrán así.

Por Claudio Díaz P.
Fotos: Agencia Imágenes de la Patagonia

   Es claro. Este año el terremoto nos penará aunque no seamos zona de catástrofe. Y algo de eso se percibe en la economía local. Ya se activó un recorte presupuestario para la región y el gobierno anunció un paquete de medidas que apunta a una mayor carga tributaria a las empresas mineras (royalty), al impuesto de primera categoría de las grandes empresas, sobre tasa en las viviendas de mayor avalúo, y que también alcanza al tabaco

   “Creo en lo personal, que el recorte presupuestario produce un efecto muy negativo en la región, ya que aquí es donde el Estado hace su mayor aporte en términos económicos, y si además consideramos que nos encontramos en una región con aislamiento territorial severo (…) los problemas con la industria del salmón y complementario a esto la falta de potenciales inversionistas, nos muestra un escenario no muy alentador para la región”, analiza Genoveva Puchi Castro, jefa  del Área de Administración  y Negocios e Ingeniería del Instituto Profesional Los Lagos en Coyhaique. Precisa que en términos  macro económicos, una disminución en la inversión o gasto público, trae consigo el aumento del desempleo y por lo tanto una disminución en el consumo.

   “Por lo tanto, si se estima una disminución en las tasas de interés para incentivar un aumento en el consumo, y existe un aumento en la tasa de desempleo, el efecto esperado no se verá reflejado. Es importante mencionar que cualquier porcentaje de disminución en esta área afecta directamente a la región, ya que, como todos sabemos una de las características de esta región es que se encuentra casi en un 70% movida por inversión pública”, concluye.

Guillermo Andrade, agente regional Caja de Compensación La Araucana; Jimena Galilea, agente regional Banco Chile; y José Ramírez, subgerente regional BancoEstado.

   Y precisamente algo de eso está ocurriendo. Pues la banca e instituciones financieras, evidencian que es un buen momento para tomar crédito, porque las condiciones post terremoto han presionado a la baja las tasas de interés de productos crediticios de corto y largo plazo.

Apoyo a los clientes

   Cada institución financiera destaca sus campañas en apoyo a las regiones donde hubo catástrofes, un plan de ayuda que incluyó reprogramaciones para los clientes a largo y corto plazo en sus créditos, y periodo de gracia para todos los damnificados.

   “Para el resto del país el banco tiene campañas de consumo e hipotecarios a tasas muy buenas, como el 3,99% a 20 años, en crédito hipotecario para viviendas sobre 2.500 UF, y en consumo para clientes nuevos de al menos 12 meses, un 0,39%”, detalla Ximena Galilea Sola, agente regional de Banco Chile en Coyhaique, con esto se apoya a los clientes con productos acordes al momento, resume la ejecutiva.

   Se tomaron medidas de corto plazo, revela José Ramírez Rivas, subgerente BancoEstado en la Región de Aysén. Precisa que, por ejemplo, se postergaron por al menos 90 días el pago de las cuotas de los créditos de consumo, y por 6 meses los pagos en los dividendos hipotecarios todo lo cual se traslada al periodo final de cada crédito.

   “Esa sola decisión implica para el banco que deja de percibir, no pierde, pero es menos dinero que va a las arcas fiscales en definitiva”, aclara Ramírez. De inmediato, agrega, que es una política pública que se implementó en su momento y que se evalúa la posibilidad de mantenerla.

   El subgerente regional reconoce que “el terremoto del 27 de febrero, nos obliga nuevamente a tomar un papel protagónico de cara a la reconstrucción del país, principalmente, en las regiones séptima y octava, que suman más del 20% de la economía del país y 30% de la industria nacional”.

   Por su parte, otras entidades como las cajas de compensación, que por ley deben aplicar una sola tasa para todos los afiliados en el país, solicitaron como gremio una autorización ante la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso) para rebajar las tasas para sus afiliados de las regiones afectadas.

   En créditos de consumo hubo tasa preferencial para las regiones afectadas, “se corrieron cuotas para apoyar a los afiliados y pensionados que tenían crédito, por ejemplo, la cuota de marzo fue corrida para mayo y la de abril para junio, hubo varias acciones que se tomaron para reducir los efectos del terremoto”, explica Guillermo Andrade, agente regional caja de compensación La Araucana en Aysén.

   Andrade, añade que la apuesta hacia sus afiliados es en el crédito de consumo de fácil acceso, descontado por planilla, lo que destacan como una ventaja frente a la banca, y a tasas muy competitivas, “son créditos que pueden extenderse desde 3 y hasta 84 meses, con un rango de tasa que va desde un 0,6% a 1,8%, en este momento (…) En hipotecarios hay un régimen para todo el país, con tasas 4,85%”.

   El agente regional de la caja de compensación, puntualiza que “hemos ido regionalizando la matriz de beneficios en cuanto créditos”, citando el denominado crédito de leña, de montos menores, con máximo de $250 mil y dirigido al trabajador que necesita la leña como combustible. También hay créditos regionalizados y convenios con automotoras locales para la compra de vehículos.

¿Cuánto tiempo?

   Ahora, ¿cómo seguir participando en la reconstrucción?, José Ramírez responde que ante esa pregunta la respuesta es bajar las tasas de interés de los créditos de consumo, “desde 0,38%, incluso más baja que las que teníamos el año pasado para levantar la economía en tiempo de crisis”.

   En esto, Jimena Galilea coincide, señalando que no es posible garantizar la mantención de estas condiciones ventajosas para los clientes durante los siguientes meses del 2010, “no sé si todo el año, porque los costos de fondo del banco cambian día a día”.

   Pese a lo anterior, la agente regional, agrega que con  las actuales ofertas de producto “la reacción de los clientes es buena y hay clientes que están refinanciando sus pasivos (deudas) y otros que están optando por comprar viviendas nuevas”.

   José Ramírez adelanta que en su institución bancaria planean para este mes de mayo desplegar una campaña de crédito hipotecario que ayude a paliar el tema de la reconstrucción, pero “la mantención de estas tasas en el tiempo es muy poco probable”. Explica que tras la crisis financiera y económica del 2009, y este año con el año post terremoto el horizonte se mira a corto plazo.

La publicidad bancaria destaca las actuales tasas preferenciales en productos crediticios.

   “En un escenario normal se puede proyectar la economía dentro de un año, en este escenario (…) nadie puede proyectarse más allá de 6 meses”, explica el ejecutivo de la banca local. De hecho, el propio Banco Central decidió mantener la tasa de interés monetaria, y no se sabe por cuánto tiempo.

   Es por ello que se avizora que en el segundo semestre podría manifestarse una variación en los intereses que pueda encarecer el costo del dinero, o de los bienes raíces. Otros no comparten ese efecto.

   “Debido al terremoto vamos a tener un menor crecimiento en consumo e inversión, esto producto de que como país somos más pobres, es un hecho y así se ha declarado, que habrá menor crecimiento, por lo tanto menor nivel de gasto. El dólar se visualiza al alza. La inflación se va a mantener controlada al alza y a mi parecer las tasas de interés tenderían a bajar”, estima el agente regional José Ramírez.

   A lo anterior, se debe sumar la variable del paquete de medidas fiscal que gravará con más fuerza ámbitos como la minería, bienes raíces, ganancias del sector privado y el tabaco.

   Al respecto, Genoveva Puchi aporta que las medidas tributaria definidas por el gobierno, producirán en la región un efecto “relativamente negativo, ya que generalmente los impuestos de alguna u otra forma son traspasados al consumo y tomando en cuenta el aislamiento vivido aquí y que la mayor parte de los productos son traídos desde otras regiones, provocara un alza en lo índices de precio,  y por otro lado se ven afectadas las personas con mayores ingresos con la mayor sobre tasa en las contribuciones de mayor avalúo”.

Ahorro ‘sicológico’

   En un año de incertidumbres más que de certezas, cada persona cuida más el bolsillo. Situación que proyectan los representantes de las entidades financieras de la zona.

   “Efectivamente pasa algo sicológico en el tema, la colocación de créditos está complicada, la gente está tomando muchos resguardos. Más la competencia del mercado financiero, con los bancos, las compañías de seguros, etc. (…) La gente está pidiendo menos crédito, está siendo más conservadora en ese sentido, aunque es algo nacional”, admite el agente regional Guillermo Andrade.

   Así, el ahorro es un efecto casi automático. “La mayor parte de la población tiende a retraerse, a cuidar más su bolsillo, a bajar su nivel de gasto y eso implica también que los bancos tienden a colocar menos (créditos)”, comparte él agente bancario José Ramírez.

   “Hay un efecto dominó por lo que ha ocurrido en el norte (…) somos una región que se mueve en un 80% en torno a los servicios públicos, la mayoría de las personas han llegado desde fuera de la región, entonces  tienen familiares o bienes raíces en las zonas afectadas, por lo tanto a estas personas se les puede apoyar desde acá, para que repongan lo que perdieron o hagan cobro de algunos seguros por sus propiedades”, explica Ramírez.

   Para Jimena Galilea, en esta región hay capacidad de ahorro siempre, y enfatiza que “el banco está abierto a asesorar a los clientes, para saber cuál es la mejor opción para ellos, es muy importante pedir asesoría financiera”.

   Claro que hay formas y forma de ahorrar. La tradicional libreta de ahorro ya no es la opción más atractiva, pues los fondos mutuos y depósitos a plazo, son instrumentos de inversión muy cotizados en la actualidad. “Elegir instrumentos de renta fija o variable, dependerá del nivel de aversión al riesgo que tenga cada cliente”, aclara la agente bancaria Jimena Galilea.

   Lo concreto, apunta José Ramírez, es que con los actuales escenarios y el del año 2009 en crisis, “los clientes tienden a preferir los instrumentos de renta fija, aunque ganen menos, por sobre los de renta variable (…) La gente está cada vez más ‘bancarizada’, conocen más los productos de inversión de los bancos y quienes tienen acceso a mejores rentas, privilegian estos instrumentos financieros por sobre la libreta de ahorro tradicional”.

   Así, los bancos esperan que el ahorro repunte, pues a su juicio se dan las condiciones para que la gente sea más cautelosa, en lo que resta del año.

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