Radiografía a la explosión vehicular de Coyhaique

Radiografía a la explosión vehicular de Coyhaique

Cada familia tiene al menos un vehículo en Coyhaique y 13 mil circulan por las calles céntricas de la ciudad. ¿La razón?, en el último lustro, el parque automotor aumentó en un 30%. Ello, mientras peatones, ciclovías y semáforos quedan atrás, en medio de la congestión vehicular, el atochamiento de avenidas y demoras en los traslados.

Por Priscilla Villavicencio C.
Fotos: Agencia Imágenes de la Patagonia y Archivo EPD.

   En 2003, Aysén era más bien apacible y con una tasa de vehículos más acorde a su población. Según el INE, ese año se contabilizó un total de 12 mil 907 vehículos en toda la región, casi la misma cantidad que hoy circula sólo en la comuna de Coyhaique.

   Y es que desde la apertura de la extensión del régimen de zona franca a la región de Aysén, las posibilidades de obtener un vehículo se expandieron a sectores socioeconómicos que antes no pensaron adquirir uno, y aquellos que ya poseían un modelo podían cambiarlo por uno mejor. Así fue que, de un día para otro, todo el mundo andaba en 4 ruedas y, particularmente, arriba de un Montero. Han pasado 5 años, y los números se dispararon.

Datos del Instituto Nacional de Estadísticas señalan que el parque vehicular de la Región de Aysén, entre 2001 y 2006, creció por sobre la media nacional. Mientras el país aumentaba en un ritmo de promedio anual de 4,1%, Aysén lo hacía en un 5,8%.

   Según datos entregados por la seremi de Transportes, por concepto de zona franca, desde el año 2005 a la fecha, han ingresado 7 mil vehículos a la región.

   Para el empresario y concesionario de zona franca  Luis Ignacio González, la ciudad aún cuenta con una buena circulación vehicular, “Coyhaique todavía goza de tiempos de traslado tremendamente gratos, que no son replicables a ninguna otra capital regional (…) hay que ver el lado lleno del vaso, lo que pasa es que la gente que antes no tenía acceso a un vehículo ahora si lo tiene”. El empresario destacó además que el estándar de calidad de los vehículos también ha cambiado, llevando a los consumidores a renovar sus vehículos  por otros que ahora cuentan con mejor tecnología y seguridad, y que antes eran inasequibles a un sector de la población.

   Con todo, y de acuerdo a la información entregada por la directora municipal de Tránsito y Transporte de Coyhaique, Naishla Laibe, en este momento en la capital regional circulan más de 13 mil vehículos. De ellos, sólo 800 corresponden a  taxis colectivos y mil 800 a vehículos de carga, dejándonos una no despreciable suma de 11 mil vehículos particulares. Esto significa que, en los últimos 5 años, el parque automotor ha aumentado en un 30 por ciento, una importante alza considerando que previo a la implementación del régimen de zona franca el crecimiento no superaba el 2 por ciento anual. ¿Es esto una explosión?

   La directora municipal de Tránsito asegura que “las calles de Coyhaique no dan abasto para esta explosión, el centro de la ciudad ya no soporta la cantidad de autos, aproximadamente, tenemos un vehículo por familia, dato muy alto comparado con el resto de las comunas de Chile y su población, si pensamos que es un vehículo por familia que vive en el sector alto de la ciudad y llega a trabajar al centro de  la ciudad, quedamos saturados y sin estacionamientos”.

Ciudadanos a pie

    Las preguntas que surgen se enfocan también en el transeúnte coyhaiquino, el peatón trabajador que dispone de una hora para salir de su trabajo, llegar a casa, comer y volver a producir. Mientras, la locomoción colectiva intenta atravesar los tacos de congestión en el centro de la ciudad, y quien sucumba a la falta de estacionamientos en la ciudad se reforzado a ser peatón.

   Actualmente, la ciudad de Coyhaique cuenta con 7 semáforos, y en opinión de muchos peatones no son suficientes. Mientras tanto, se elabora un estudio en el marco del mejoramiento de la interconexión Oriente – Poniente de Coyhaique, a cargo de Mideplan, iniciativa que se encuentra en su informe de avance número 3 y, se espera, dé resultados este año. El informe sugiere la instalación de semáforos en algunos puntos, “no en los lugares que uno como ciudadano cree que pueden ser semaforizados, porque en algunos casos no corresponde, ya que, a veces, el semáforo provoca más problemas o incluso accidentes si no está bien colocado (…) son 4 puntos de la ciudad  en los que estaría casi concordada su instalación, justificado por circulación vehicular, pero más que nada por los peatones”, detalla Laibe.

   Recientemente, el concejo municipal coyhaiquino tomó conocimiento del “Análisis de la situación actual del tránsito en la ciudad de Coyhaique”, estudio financiado por el propio municipio y encargado a una consultora independiente.

   El documento se centró en revisar la circulación de algunos sectores de la capital regional, específicamente, desde calle Victoria hacia el centro, tomando el casco antiguo y el sector más neurálgico, para definir si el municipio puede, con medidas de bajo costo, mejorar la circulación.

   “Este estudio nos da algunas luces para arreglar con vallas, estacionamientos o hacer bahías tipo mini rotondas -que son medidas de bajo costo-, que podrían regularizar el tránsito y los estacionamientos”, comenta Laibe.

Congestión ‘liviana’

   Aparentemente, no existe hoy un plan regulador de tránsito acabado para la capital regional, sí un par de iniciativas y estudios que están recién arrojando datos. En términos de regulación existe sólo una instancia por parte del gobierno, y que tiene que ver con la locomoción colectiva. Así, ya se publicó por parte de la seremi de Transportes la red vial básica, que define en qué áreas se podría contar con tránsito de locomoción colectiva, y en qué sectores se debe prohibir la circulación o el estacionamiento.

    En cuanto a la congestión, el municipio informa que existen horas peak. Es decir, temprano en la mañana, al mediodía y por la tarde, con un lapso no mayor a 20 minutos de congestión cada uno, lo que la sitúa como una congestión de “carácter liviana”.

   Transportes, detalla, además que dicha congestión ocurre en puntos específicos, por lo que se aplicó una priorización en algunas intersecciones, se han sugerido algunos cambios del sentido del tránsito y nuevos paraderos de locomoción colectiva en calles emblemáticas, como Prat y Bilbao. Pero en la práctica, aún no se garantiza nada.

   A la vacante de un plan integrado que regule el tráfico y la circulación en la ciudad con más automóviles de la región de Aysén, se suma el que tampoco existe ley en Chile que permita regular la entrada o compra de vehículos en un territorio específico. La comunidad tendrá que esperar a que los datos y estudios se materialicen en mejoramientos que acordonen la potencial jungla de vehículos en que podrían convertirse las calles de Coyhaique.

“Esto es un caos”

   Cada furgón amarillo ha aumentado su tiempo promedio de traslado de cada niño de 45 minutos a 1 hora, lo que asocian a que las pequeñas calles están atestadas de autos.

    Sin considerar los “piratas”, cerca de 70 minibuses escolares recorren la ciudad a diario. Y probablemente por ello, los “tíos” tienen autoridad para hablar del ajetreo que se produce cuadra a cuadra.

   “La red vial se ha visto bastante saturada con tanta cantidad de vehículos y con el funcionamiento de la zona franca. Se ha disparado el parque automotor, y hay mucha gente que tiene 2 ó 3 vehículos por el bajo costo que tienen”, analiza William Salas Ortizaga, presidente de la agrupación de transporte escolar “Manantiales” de Coyhaique. La asociación tiene 36 tíos que, a juicio de Salas, no impactan directamente en el flujo vehicular, muy por el contrario, “transportamos cada uno 19 niños, mientras los vehículos particulares sólo andan con una o 2 personas”, argumenta,

   El dirigente explica que la actual red vial de Coyhaique tiene calzadas muy angostas para la cantidad de vehículos que hoy transitan.

   “No hay estacionamientos, no hay señalética determinada para nuestra labor y ofrecer mayor seguridad a los niños. Creo que más adelante va a tener que instaurarse la restricción vehicular en Coyhaique, porque en las horas de punta, a las 8 de la mañana o a la una de la tarde, para ser francos esto es un caos”.

 Proyecto “estacionado”

   William Salas, menciona que han tocado todas las puertas, incluyendo la seremía de Transportes, Carabineros de Chile y la dirección municipal de Tránsito, y ha habido conversaciones y algunos avances. Recientemente, por ejemplo, se logró una resolución entre la seremía de Transporte y la dirección de tránsito para el corte de calle de una escuela determinada, debido a lo caótico del flujo en el sector, pero el problema es mucho más que eso, asevera. 

  “Presentamos  una propuesta, un proyecto de señalética, demarcación, sentido de giro de las calzadas, entre otras cosas, en febrero del año pasado, y hasta el momento no ha habido resultados concretos como para decir que hay avances significativos y realmente positivos”, concluye.

¿Y cuánto contamina cada auto?

   La verdad es que nada. O muy poco. Y la respuesta está en un acabado estudio que durante los años 2008-2009, la consultora EnviroModeling realizó sobre la contaminación atmósferica en la capital regional.

   Roxana Muñoz, directora (s) de Conama Aysén, organismo que encargó la investigación, explica que el sondeo concluye claramente cuáles son las fuentes que contaminan el aire que respiramos en Coyhaique.

   “El estudio establece que la contaminación que se produce es, principalmente, a causa de emisiones residenciales, en un 94%, y que radica en el mal uso de la leña”, precisa la directora regional, desmitificando la asociación natural que muchos aprecian subjetivamente entre automóviles y contaminación atmosférica.

   Agrega que existen otros tipos de fuentes  emisoras como las quemas agrícolas, los grandes consumidores de leña y las fuentes móviles. Entre estas últimas se encuentran los automóviles, pero Muñoz dice que “son muy insignificantes en lo que aportan a esta contaminación (…) todo este grupo alcanza a un 5%, siendo menos del 1% lo que puede ser atribuido al parque de vehículos”.

Autos, camionetas y “coletos”

   Al igual que en otras megaciudades, los autos particulares mandan en la ciudad. Así lo constata el informe encargado por Conama Aysén, que individualiza las fuentes contaminantes del aire de Coyhaique. Es más, arroja una detallada composición del flujo vehicular en los horarios punta  (ver cuadro).

   Así, la caracterización de la distribución de los vehículos en circulación de Coyhaique, es:

 35% vehículos livianos particulares

31% taxis colectivos

23% camionetas

  3% furgones escolares

  3% buses

  5% corresponde a micro buses, otros buses, taxis básicos, y camiones de 2 y 3 ejes.

La principal diferencia entre las horas punta y las horas fuera de punta es que la proporción de vehículos livianos particulares, baja de un 35% a un 27%, y las camionetas aumentan de un 23% a un 27%.                 

Horarios peak y fiscalización

   La autoridad policial coincide en que la apertura de Aysén a la ‘zona franca’ impacto con un aumento de todo el parque vehicular en las calles de Coyhaique.

   “Eso se nota en las horas peak, ya que hace algunos años no había tacos. Y hoy es específicamente a las 8.30 de la mañana, a la una de la tarde, y a las 5 y media, 6 de la tarde, en esquinas como Baquedano con Moraleda, Bilbao con Prat, o en la salidas de los establecimientos educacionales”, reconoce el capitán Carlos Castillo Ahumada, subcomisario de los servicios de la Primera Comisaría de Coyhaique.

Según el perfil promedio de CirculaciónNormalizado a Hora Punta en Coyhaique,obtenido del estudio que Conama encargó a EnviroModeling en 2009, los horarios críticos,entre las 7 de la mañana y las 22 horas, son en torno a las 8, a las 13 y a las18 horas, con un flujo entre 800 y el millar de vehículos.

   Lo anterior, obliga a carabineros a disponer servicios para regular el tránsito, y una fiscalización que se transforma en un intenso trabajo, con el control de permisos de circulación, revisión técnica y toda la documentación respectiva.

   “Ese es un tema de tránsito, pero además al haber más vehículos, hay más conductores y conductores jóvenes, que muchas veces manejan bajo los efectos del alcohol, lo que nos da como resultado que de forma sistemática, todos los fines de semana, hay conductores que manejan bajo los efectos del alcohol”, explica el capitán Castillo.

   A juicio de la autoridad policial, la ciudad de Coyhaique se quedó atrás en el diseño de las calles, debido al incremento vehicular.

   “Hay que ampliar las calzadas para el tránsito de vehículo en algunas horas, sobre todo en el sector céntrico, hay que reordenar el sistema de tránsito en algunas calles que tienen mucho flujo en un sentido, tal como en las ciudades grandes. Nosotros hemos enviado algunas sugerencias por escrito a la municipalidad, sobre algunas calles donde pedimos que la circulación sea específica en un sentido, algunas señalizaciones que a nuestro juicio tienen que estar y otras que no deben estar, todo eso lo hemos sugerido”, concluye.

2 comentarios en «Radiografía a la explosión vehicular de Coyhaique»

  • el 5 abril, 2010 a las 23:46
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    Sin duda el incremento en el parque automotriz es notario, pero lo más grave es el mal uso que se hace de las vias publicas. Cada quien se estaciona donde quiere, a la izquierada en vias no autorizadas para ello, en entradas de vehiculos, sobre las veredas, etc. lo que conlleva perdida de visibilidad y obstaculos al desplazamiento y la «poli» muy bien gracias, absolutamente ciegos a éstas infracciones. Los usuarios se justifican en que falta donde estacionarse, lo que es falso, solo en las calles centricas hay congestion, basta caminar un par de cuadras y sobran lugares donde estacionar. Si carabineros e inspectores municipales hicieran su pega, se ordenaria bastante el uso de las vías y de esa manera el impacto del incremento de vehículos sería menor.

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  • el 8 abril, 2010 a las 13:54
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    Si bien es cierto el articulo cuenta una realidad en nuestra ciudad, que denota muchas carencias y por sobre todo falencias de gran importancia, sin embargo hay un tema que es relevante al momento de enfrentarse ha estos horarios donde el flujo es caotico…¿quienes son los que vamos tras el volante?,¿somos respetuosos y tolerantes al conducir? ¿estamos capacitados para enfrentar esta congestión?…desde mi punto de vista creo que NO, el respeto, la coordialidad, la tolerancia es cero, las bocinas suenan a veces sin motivo alguno, si sabemos que estos horarios peak ya existen debemos asumirlos y poner de nuestra parte para que esto no resulte un daño, tanto como para quienes conducimos y para peatones..

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